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El Papa al que un niño eligió a ciegas

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4 nov 2012 19:59 GMT

Jon Leyne

BBC

Egipto Iglesia Copta

Fue una ceremonia excepcional. La antigua liturgia del servicio religioso en la Catedral de San Marco en El Cairo fue el escenario de un ritual extraordinario.

Un niño fue elegido, llevado al altar y ahí se le vendaron los ojos. Entonces seleccionó uno de tres posibles pedazos de papel que se encontraban en un tarro. El papel fue mostrado a la congregación. En él se encontraba el nombre del Obispo Tawadros, quien así se convirtió en el nuevo Papa de los coptos. La congregación estalló en un espontáneo aplauso.

Puede parecer una forma extraña de elegir al nuevo líder de los ocho a diez millones de cristianos coptos de Egipto -sin contar a otros alrededor del mundo-, pero la Iglesia Copta cree que de esta manera se revela la mano de Dios.

Ese es también el punto de vista de Youssef Sidhom, editor del periódico copto Watani: "Le presentamos tres al cielo y le pedimos que escoja a uno", explica.

El nuevo Papa es un obispo de 60 años. Ha estudiado en el Reino Unido y trabajado en Egipto y otros países. Ha estado a cargo de una fábrica de medicinas, así que es un hombre con amplia experiencia y un administrador reconocido.

Aun así, nadie cree que podrá traer cambios radicales a una iglesia profundamente conservadora. Un analista me dijo que el único cambio que se ha introducido a la iglesia en los últimos años fue el incluir sillas, una misericordia ya que los servicios pueden durar de cuatro a cinco horas.

Lea también: La elección de un Papa, en las manos de un niño

Cambio y tradición

La liturgia antigua aún se realiza en lenguaje copto, un idioma que la mayoría de los egipcios apenas entiende.

Tras un servicio en una iglesia en El Cairo esta semana, miembros de la congregación se unieron para oponerse a cualquier idea de cambio.

"Esta es una iglesia tradicional", dijo Nader.

"Nos gusta tal cual es, realmente nos gusta como es", dijo Miriam.

Sin embargo, el nuevo Papa tendrá que enfrentarse a un Egipto que está cambiando velozmente y a una comunidad nerviosa por saber cuál es su rol en dicho cambio.

El Papa Shenouda III, quien murió este año, era un papa muy político. Tuvo problemas con el presidente Anwar el Sadat y se autoexilió internamente durante muchos años. Después formó una fuerte alianza con el expresidente Mubarak con la idea de que esa era la mejor manera de proteger a los cristianos en Egipto.

Elección tradicional, problemas modernos

Muchos líderes coptos creen que ahora el nuevo papa debe desempeñar un rol menos político. Activistas como Michael Munir esperan que los coptos ordinarios puedan hacer escuchar sus voces ganando más asientos en el nuevo parlamento democrático.

Y el nuevo papa tendrá que dar a conocer pronto su punto de vista respecto al papel que la ley islámica, o Sharia, debe jugar en la nueva constitución del país que está en negociación. También tendrá que calmar los temores de que los coptos pueden quedarse sin carteras en el gobierno o que puede estallar un conflicto sectario.

Tras la revolución, los coptos están nerviosos. Como todos los egipcios están sufriendo de una mala situación económica. Han visto cómo los Hermanos Musulmanes llegaron al poder con los islamistas de línea dura, conocidos como salafistas, presionando para que se tomen medidas más radicales.

También es un tiempo de oportunidades para Egipto. El país tiene un vasto potencial sin explotar si la economía y la educación pueden comenzar a tener reformas.

Hasta ahora los peores temores de los Coptos cristianos de Egipto no se han materializado. Ahora pueden tener la esperanza de que un nuevo papa pueda asegurarles un futuro en un país que se está reconstruyendo y transformando.

Así que, a pesar de provenir de un ritual antiguo, al nuevo papa copto le esperan problemas muy modernos.

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