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Muchos indocumentados vencen el miedo en Arizona

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26 abr 2012 00:39 GMT

William Márquez

BBC Mundo, Washington

Indocumentados manifiestan frente a la Corte Suprema

La ley de Arizona llega a Washington Ver 01:47

La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos escuchó argumentos sobre la polémica ley del estado de Arizona que busca imponer restricciones a los inmigrantes indocumentados y forzarlos a que regresen a sus países de origen.

El gobierno de Barack Obama, que sostiene que debe haber una sola ley de inmigración regida por las normas federales, demandó a Arizona (entre otros estados con leyes similares) por actuar unilateralmente.

Varios aspectos de la ley llevan en efecto dos años y han forzado a muchas familias indocumentadas a abandonar el estado. Los que han permanecido se han visto obligados a vivir entre las sombras.

Otros, sin embargo, han vencido el temor y han salido desafiantes a proclamar su estatus indocumentado y, de la mano de varios grupos de apoyo, a exigir algún tipo de legislación que les permita legalizar su estatus.

Invisibles

La ley que se debate en la Corte Suprema se conoce como la SB1070. Promueve una doctrina de retirar beneficios estatales, acceso a servicios de salud, educación, vivienda y posibilidad de empleo a inmigrantes indocumentados.

La SB1070 obligaría a la policía, inclusive a los maestros de escuelas públicas, a indagar sobre el estatus migratorio de las personas y denunciarlas al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La aplicación de varios de los aspectos más polémicos de la norma se encuentran suspendidos a la espera que se resuelva el litigio que hoy estudia la Corte Suprema de Justicia.

No obstante, grupos de apoyo a los derechos de los indocumentados hablan del impacto que ya tiene la medida.

"Viven en constante temor, temor por las redadas. Los niños se asustan de ir a la escuela. Así que tratan de ser invisibles", expresó a BBC Mundo Gene Lefebvre, voluntario de No More Deaths (No más muertes), una organización humanitaria que asiste con agua, alimentos y primeros auxilios a quienes cruzan la frontera con México para llegar a Estados Unidos.

Lefebvre señala que el flujo de migrantes ha disminuido considerablemente desde la imposición de la ley, pero el número de gente que asisten ha incrementado, así como la tasa de muertes, porque la SB1070 "los ha empujado a zonas de mayor riesgo".

La mayoría de los inmigrantes indocumentados ya no se detienen en Arizona y siguen a otros estados a los que consideran más "amigables". Pero los que se quedan tienen que sobrevivir el día a día. ¿Cómo lo hacen en un ambiente tan hostil"sin hogar" para resguardar y alimentar a inmigrantes.

Pero no todos han decidido vivir en las sombras.

De la incertidumbre al activismo

Erika Andiola es una joven estudiante indocumentada que vive con su familia -también sin papeles en el país- en la ciudad de Mesa, una localidad en el condado de Maricopa, conocido por la mano dura de su sheriff Joe Arpaio, que inició su propia cruzada contra la inmigración de indocumentados hace muchos años.

"Al comienzo había mucha incertidumbre, veíamos reportajes en la tele y no sabíamos que hacer", relató Erika a la BBC. "En realidad las cosas no eran muy diferentes a lo que pasaba con el sheriff Arpaio y nos quedamos porque esto es lo que conocíamos y, como otros, queríamos estar en familia".

Erika dice que empezó a ver vacíos los parques donde antes jugaba fútbol con otros inmigrantes. También notó casas abandonadas y negocios en quiebra. Nadie salía en público por miedo a una redada.

"Muchos ya ni manejan auto, agarran transporte público o caminan, por temor a que los pare un policía y les pida documentación", añadió.

A su padre y su madre, que trabajaban en jardinería, ya no los contratan. Optaron por el trabajo doméstico y de limpieza, donde no es necesario mostrar documentos. Aún así perdieron su casa y Erika y su hermano son los que sostienen el hogar.

Pero la joven estudiante no se conformó con las condiciones en que estaba viviendo y decidió salir a proclamar su estatus de indocumentada y lanzarse al activismo en búsqueda de una reforma migratoria.

Erika Andiola forma parte del movimiento que promueve una ley conocida como el Dream Act (ley del sueño) que, bajo ciertas circunstancias, otorgaría residencia legal y luego ciudadanía a algunos de los jóvenes estudiantes que entraron como menores indocumentados de la mano de sus padres.

"El hecho de salir públicamente nos ha dado fuerza política", explicó. "Nuestra coalición ha podido parar deportaciones y, si nos detienen a nosotros, el grupo está allí para organizar marchas, manifestaciones y hacer campaña".

La joven asegura que su activismo le ha dado motivación a muchos jóvenes en sus mismas condiciones que, al ver que no les pasa nada, deciden salir a luchar por su causa.

Participación y apoyo

Todos las personas consultadas por BBC Mundo coinciden en que hay opiniones divididas en Arizona en cuanto a la ley SB1070. No obstante, hay un creciente número de personas que están denunciando la legislación, en especial entre los hispanos que ya se han hecho ciudadanos de Estados Unidos.

"Nueve de cada diez latinos está en contra de esta ley", afirmó Francisco Heredia, director estatal de Mi Familia Vota, una organización que exhorta a los inmigrantes elegibles a volverse ciudadanos y registrarse para votar.

"Lo mejor que podemos hacer es participar en el proceso político", expresó Heredia a la BBC. "Esa participación nos permite acumular el poder necesario para influir en nuestros líderes y desafiar esa ley".

A pesar de que mucha gente se fue de Arizona por temor, Heredia dice que ha visto cómo la situación ha despertado una especie de "ira y motivación" que ha unido a indocumentados y a personas que tienen sus papeles en orden.

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