Última actualización: miércoles, 21 de julio de 2010 - 21:22 GMT

El presidente sudanés desafía una orden de arresto internacional

Omar al-Bashir se dispone a tomar un avión en el aeropuerto de Jartún.

La CPI añadió a principios de julio el genocidio a los crímenes que se imputan al presidente sudanés.

El presidente sudanés, Omar al-Bashir, llegó el miércoles a Chad, desafiando una orden de arresto en su contra de la Corte Penal Internacional (CPI).

Chad, país que ratificó el tratado que creó la CPI, debería arrestar a al-Bashir según advirtieron la Corte y algunas ONG. Sin embargo, el ministro del Interior de Chad, Ahmat Mahamat Bachir, dijo que no detendrán al presidente sudanés, que está imputado por genocidio en la región de Darfur.

"Nunca he visto que un presidente fuera detenido por viajar a otro país", dijo el ministro a la agencia Reuters. "Al-Bashir volverá a su país sano y salvo".

La CPI no tiene policía propia y depende de los países que han ratificado el Estatuto de Roma para que sus órdenes sean cumplidas.

Aunque Al-Bashir ha viajado al extranjero después de ser procesado por crímenes de guerra en 2009, ésta es la primera vez que lo hace a un país miembro de la CPI. A principios de este mes el tribunal añadió a sus imputaciones el crimen de genocidio.

clic Lea: Se multiplican las muertes en Darfur

"Dudoso honor"

Chad corre el riesgo de ser distinguido con el dudoso honor de ser el primer país miembro de la CPI que da acogida a un sospechoso de crímenes de guerra

Elise Kepler, portavoz de la ONG Human Rights Watch

Al-Bashir y el presidente de Chad, Idriss Deby, participarán en una cumbre de países del Sáhara y se reunirán en privado para discutir la relación bilateral que mejoró tras el acuerdo firmado en enero por el que se comprometieron a no dar más apoyo a grupos rebeldes que actúan en el territorio de cada uno de los dos países.

La ONG Human Rights Watch criticó duramente a Chad por no efectuar el arresto. "Chad corre el riesgo de ser distinguido con el dudoso honor de ser el primer país miembro de la CPI que da acogida a un sospechoso de crímenes de guerra", dijo la portavoz de la organización Elise Keppler.

El corresponsal de la BBC en Jartún, la capital sudanesa, James Copnall, dijo que era inconcebible que Al-Bashir accediera a viajar a Chad sin una garantía firme de no ser detenido.

"La relación entre Chad y Sudán mejoró mucho después de la visita del presidente de Chad, Idriss Deby, a Jartún en febrero", señaló Copnall.

"Si Al-Bashir se siente ahora lo suficientemente seguro como para ir a Chad, eso demuestra que tiene gran confianza en el acuerdo entre los dos países", añadió. "También pone de relieve que la mayoría de países árabes y africanos le han apoyado después de su procesamiento, a pesar de las críticas de la CPI y de muchos en Occidente".

Al-Bashir, que llegó al poder con un golpe militar en 1989, es el primer jefe de Estado contra el que el Tribunal Penal Internacional (TPI) dictó una orden de detención.

El conflicto en la región sudanesa de Darfur comenzó hace seis años cuando grupos rebeldes atacaron posiciones gubernamentales, acusando a Jartún de oprimir a los africanos negros y favorecer a los árabes.

Milicias árabes -que según el CPI actúan en concordancia con el gobierno sudanés- respondieron con violencia, que ha causado desde entonces más de 300.000 muertes.

bbc.co.uk navigation

BBC © 2012 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.