Gerardo Lissardy
París
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¿Qué une a los franceses en estos tiempos, más allá del idioma, su pasión por los quesos o el vino, y las largas vacaciones?
La pregunta ha surgido con fuerza en Francia, después que el gobierno del presidente Nicolas Sarkozy lanzara esta semana un debate abierto sobre la identidad nacional y el significado de ser francés.
La discusión continuará al menos durante tres meses con una serie de reuniones públicas organizadas en todo el país y también a través de un sitio en Internet dedicado especialmente a que la gente opine al respecto.
Paradójicamente, el debate sobre los rasgos comunes de los franceses ya causó divisiones, con la oposición acusando al gobierno de usar el tema con fines electorales y expertos que alertan sobre los riesgos de la iniciativa.
Según el sociólogo francés Alain Touraine, la idea de afirmar la identidad nacional es "de tipo más bien represivo" y conlleva "un rechazo de los elementos nuevos, especialmente de los extranjeros de origen".

El debate por la identidad nacional ha causado divisiones en Francia.
"En lugar de pensar en los caminos de cambio, los problemas que hay que resolver y cómo combinar diversidad e integración, el concepto de identidad destruye todo a favor de una sola visión autoritaria", dijo Touraine a BBC Mundo.
clic Participe: Una identidad ¿nacional?
El debate fue lanzado oficialmente el lunes por Eric Besson, ministro francés de Inmigración e Identidad Nacional, una repartición gubernamental creada por Sarkozy al asumir la presidencia en 2007.
"Este debate no me asusta", dijo Besson y sostuvo que el objetivo es "hacer emerger acciones que permitan afirmar nuestra identidad nacional y reafirmar los valores republicanos y el orgullo de ser francés".
El plan consiste en organizar reuniones en cada uno de los 96 departamentos de Francia, donde participen las "fuerzas vivas" del país, desde políticos y empresarios hasta docentes y sindicalistas.
Los temas a discutir serán diversos, incluida una propuesta para que los niños canten al menos una vez por año La Marsellesa en las escuelas y otra para prohibir la burka, el velo islámico integral que Sarkozy rechaza.
A fines de enero, Besson prevé presentar un balance del debate y anunciar nuevas iniciativas.
Las reacciones ante la iniciativa gubernamental han sido diversas y, a veces, contradictorias.
(El objetivo es) hacer emerger acciones que permitan afirmar nuestra identidad nacional
Eric Besson, ministro de Inmigración e Identidad Nacional
Según las últimas cifras divulgadas por el gobierno, la página en Internet abierta para el debate recibió cerca de 100 mil visitas y 14 mil contribuciones en apenas dos días.
Los comentarios pueden enviarse con seudónimo, pero deben pasar un filtro del ministerio antes de publicarse.
"Ser francés es querer vivir con sus conciudadanos de manera tolerante y constructiva", escribió en la página alguien apodado Choco.
Pero André, otro visitante del sitio, preguntó: "¿Cómo sentirme francés cuando mis compatriotas me consideran como un extranjero debido a mi color de piel?".
Una encuesta de la empresa CSA indicó que 60% de los franceses aprueba la idea del gobierno, pero otro sondeo de la firma BVA señaló que 64% sostiene que se trata de una herramienta con fines electorales .

Sarkozy creó la cartera de Inmigración e Identidad Nacional al asumir la presidencia.
Muchos creen que Sarkozy piensa utilizar el debate para atraer votos de la extrema derecha y señalan la coincidencia de la iniciativa con las elecciones regionales francesas previstas para marzo.
En las presidenciales de 2007, Sarkozy logró captar votos del ultra derechista Frente Nacional con su promesa de aumentar los controles sobre la inmigración, defender la identidad francesa y combatir la delincuencia.
El sociólogo francés Michael Wieviorka sostuvo que la nueva propuesta del gobierno está dirigida contra los inmigrantes, que constituyen cerca de 13% de la población.
"Hay un gobierno que piensa que los inmigrantes son un problema para la identidad nacional", dijo Wieviorka a BBC Mundo. "Es una operación política porque no hay necesidad de hablar hoy día de este tema".
Muchos tomarán parte del debate para rechazar esta visión de una identidad francesa original y esencial, enfrentada a los recién llegados
Guillaume Ayne, Director general de SOS Racismo
El opositor Partido Socialista francés anunció que boicoteará el debate lanzado por el gobierno, aunque su ex candidata presidencial, Ségolène Royal, opinó que la izquierda debe reivindicar el concepto de nación.
Mientras tanto, el director general de SOS Racismo, Guillaume Ayne, advirtió que la propuesta gubernamental puede suponer un riesgo para la integración de la sociedad francesa.
"El riesgo está ahí", dijo. "Pero creo que muchos tomarán parte del debate para rechazar esta visión de una identidad francesa original y esencial, enfrentada a los recién llegados".
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