Imogen Foulkes
BBC, Ginebra

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El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) gastó más de US$1.000 millones el año pasado, la mayor parte de ellos en sus operaciones de ayuda humanitaria en zonas de conflicto, una cifra anual récord para la organización con sede en Ginebra.
En la presentación de su informe de 2008, los responsables del CICR explicaron que el recrudecimiento de los conflictos en países como Pakistán, Sri Lanka o R.D. del Congo y el incumplimiento del derecho internacional han hecho que aumente el número de personas que necesitan de su ayuda.
En una nota positiva, el CICR señaló que una de las razones para el aumento del gasto ha sido que han tenido un mayor acceso a países donde se viven conflictos -como Irak, Somalia o Georgia- en los que la mayoría de las agencias de ayuda encuentran dificultades para trabajar.
Casi la mitad de los US$1.000 millones que gastó el CICR fueron a parar a naciones africanas, siendo también importantes países receptores de ayuda Irak, Afganistán o Pakistán.
Mucho sufrimiento podría haberse evitado si las partes en conflicto hubieran cumplido con la ley internacional humanitaria
Jakob Kellenberger, presidente del CICR
El presidente del CICR , Jakob Kellenberger, señaló que 2008 estuvo marcado por un número especialmente elevado de víctimas civiles, como consecuencia de fuego indiscriminado o del uso desproporcionado de armamento.
"Mucho sufrimiento podría haberse evitado si las partes en conflicto hubieran cumplido con el derecho internacional humanitario", señaló Kellemberger.
Según se destaca en el informe anual del CICR, los hospitales de la organización trataron a cerca de 3,5 millones de personas en 2008.
Mientras, sus delegados visitaron a medio millón de presos en 83 países.
La organización repartió 121.000 toneladas de comida a 2,79 millones de personas. Esa cantidad dobla la suministrada en 2007.
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