Última actualización: jueves, 22 de julio de 2010 - 21:21 GMT

¿Enturbiarán los retrasos el Mundial de Fútbol de 2014 en Brasil?

Estadio Maracaná, de Río de Janeiro

La final de la Copa del Mundo de 2014 podría disputarse en el Maracaná de Río de Janeiro.

Nadie duda que la Copa del Mundo de 2014 en Brasil, un país reconocido por su fútbol y por sus fiestas, será memorable. Pero algunos plantean interrogantes sobre cuán bien organizado estará el campeonato.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, reaccionó airadamente ante preocupaciones expresadas por funcionarios de la FIFA, el órgano directivo del fútbol, al finalizar la copa de este año, con respecto a que Brasil no parece estar cerca de sus metas para acoger el campeonato en cuatro años.

Costos (hasta ahora) de la Copa de 2014

  • Total: US$13.000 millones
  • Transporte: US$6.400 millones
  • Estadios: US$3.200 millones
  • Aeropuertos: US$3.000 millones
  • Puertos: US$414 millones

"Ya hay gente que pregunta dónde están los aeropuertos, autobuses, ferrocarriles y estadios. Hablan como si fuéramos un manojo de idiotas que no saben cómo definir sus prioridades", dijo Lula en la inauguración de un tren de alta velocidad que conecta Sao Paulo y Río de Janeiro.

Pero el hecho es que Brasil no tiene muchas obras concretas que mostrar al mundo más de 30 meses después de que supo que acogería la Copa del Mundo de 2014.

El cronograma de las obras en las 12 ciudades donde se celebrará el campeonato ha experimentado severos retrasos, particularmente en la construcción de estadios y la ampliación de aeropuertos.

Brasil está experimentando uno de sus mejores momentos económicos en décadas, por lo cual cuenta con recursos para acometer las obras.

Sin embargo, hay muchas barreras burocráticas y políticas debido a que la mayor parte de la inversión es con dinero público.

Desafíos

Algunas ciudades encaran desafíos importantes en cuanto a la infraestructura que se relacionan no sólo con la Copa del Mundo sino en el general con el nivel de desarrollo del país.

Un seguidor de la selección brasileña sostiene un cartel aluviso a la Copa del Mundo de 2014

La afición se está preparando pero ¿podrán las autoridades garantizar el éxito de la Copa?

"Lo que es cierto, y muy serio, es que durante los últimos 25 años, la economía brasileña no se preparó para este momento (de crecimiento)", reconoció Lula después de quejarse de las observaciones de la FIFA.

Un buen ejemplo es el estado de los aeropuertos, en lo que no se han invertido recursos, y que están funcionando mucho más allá de sus capacidades.

El aeropuerto internacional de Sao Paulo -el más grande de Brasil- fue diseñado para recibir 17 millones de pasajeros por año, pero en 2009 sus dos terminales recibieron casi 22 millones.

Desde 2001 se prevé crear una tercera terminal pero nada ha sucedido.

Este lunes, Lula firmó una ley que permitirá acelerar la renovación y la extensión de los aeropuertos con una inversión total de US$3.000 millones, pero hay preocupaciones sobre si alcanzará el tiempo.

Retardo costoso

"No estoy muy preocupado por los estadios porque pueden ser construidos en 30 meses una vez que se tiene el proyecto de la ingeniería listo, y aún contamos con 47 meses", dijo José Roberto Bernasconi, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Ingeniería y Arquitectura.

"Pero los aeropuertos son una cuestión más complicada y pienso que constituyen nuestro mayor problema hoy en día", agregó.

Representación artística de cómo se vería el estadio Vivaldao, de Manaos, tras la remodelación

El estadio Vivaldao, de Manaos, es uno de los que será remodelado.

"El problema es que todos los aeropuertos son manejados por el Estado. Debimos haber establecido hace tiempo sociedades de capital mixto público y privado para invertir en los aeropuertos", remarcó Bernasconi.

Explicó, además, que cuanto mayor sea la demora, más costosa será la construcción.

"Los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro (de 2007) tenían un presupuesto inicial de unos US$270 millones pero costó al final tres veces más porque todo se fue dejando para el último momento".

En Brasil la mayoría de la gente cree que el país será capaz de organizar la Copa pero hay preocupaciones por el modo en que el dinero será utilizado

"Oímos siempre tanto sobre la corrupción en la política, en el fútbol brasileño. Y hay tanto dinero implicado en una Copa del Mundo que mucha gente se sentirá tentada", opinó la estudiante Daniela Mendes.

"Pero si Sudáfrica pudo, ¿por qué nosotros no podríamos?".

"Tiempo perdido".

La mayor parte de las inversiones previstas para la Copa provienen del Estado. Los gobiernos federal y estatal han prometido una inversión total de unos US$13.000 en infraestructura.

Pelé celebra con sus compañeros de equipo la victoria en la Copa del Mundo de 1970

Brasil ha ganado cinco veces la Copa del Mundo.

Gran parte del dinero -US$6.400 millones- se destinará al mejoramiento de las redes del sistema de transporte público de las ciudades anfitrionas con la esperanza que la inversión tenga efectos duraderos más allá de la Copa.

En Río de Janeiro, los 26 kilómetros de vías para autobuses que serán construidas con motivo de la Copa del Mundo (y de los Juegos Olímpicos de dos años más tarde) han sido descritos por el alcalde Eduardo Paes como "la inversión más grande" en el transporte público local en 30 años.

Es probable que Río de Janeiro acoja la final de la Copa del Mundo en el famoso estadio de Maracaná. El contratista que realizará la renovación del estadio -construido para la Copa de 1950- no será anunciado hasta fines de mes.

Las autoridades de la ciudad dicen que el estadio estará listo antes de 2012, pero como en la mayoría de ese tipo de instalaciones a lo largo del país, nada ha sucedido realmente todavía, enfatizó Bernasconi.

"Estoy seguro de que Brasil recobrará el tiempo perdido pero ciertamente ya hemos perdido mucho tiempo. Ya hace casi tres años que el país sabe que acogerá una Copa del Mundo pero no ha hecho nada todavía".

Bernasconi añadió: "El gobierno debe también centrarse más en estimular el interés del sector privado en la Copa del Mundo. Es una oportunidad única para promover el turismo y la imagen de Brasil".

"Gran fiesta"

Ya hay gente que pregunta donde están los aeropuertos, autobuses, ferrocarriles y estadios. Hablan como si fuéramos un manojo de idiotas que no saben cómo definir sus prioridades

Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) ha destinado US$563 millones en préstamos para privados de hotelería porque muchas ciudades tendrán que ampliar sus capacidades de alojamiento.

Las autoridades también han acordado invertir US$414 millones en el mejoramiento de los puertos donde los cruceros podrían funcionar como hoteles.

Otro de los motivos de preocupación es la peligrosidad, particularmente en Río de Janeiro.

Se espera que en ese sentido el gobierno anuncie planes específicos, que serán coordinados con el Ministerio de Justicia, una vez que las ciudades anfitrionas acometan sus proyectos en los estadios y los hoteles.

El alcalde de Río está convencido de que los visitantes no experimentarán contratiempos sino que tendrán una grata estancia en la ciudad.

Mapa

"Río de Janeiro estará listo a tiempo para la Copa del Mundo. La gente debe venir porque si no lo hace se perderá la gran fiesta", asegura Paes.

Sudáfrica 2010

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