BBC navigation

El Blog de Lalo

Nadal y el miedo del rival

Rafael Nadal

"El primer deber del hombre es vencer el miedo: no podrá actuar hasta que lo logre"

Thomas Carlyle

Novak Djokovic, uno de los grandes tenistas de esta y cualquier época, supo en el tercer set (así lo creemos) de la final de Roland Garros que no podría impedir que Rafael Nadal se llevase el noveno trofeo de su torneo preferido.

A los 28 años (cumplidos la semana pasada), Nadal ha ganado 14 títulos de Grand Slam, los mismos que Pete Sampras y solo 3 menos que Roger Federer.

¿Ya dijimos que tiene 9, nueve, neuve, nine, nove trofeos de Roland Garros?

Los psicólogos deportivos saben que el miedo, una de las sensaciones más poderosas que experimenta el ser humano, puede ser canalizado hacia el triunfo o el fracaso: en un instante crucial el miedo te decide a pelear o a huir.

Rafael Nadal

Todos experimentamos miedo, pero en algunos les sirve de acicate, mientras que otros bajan los brazos y se preparan para correr.

Esta elección, entre pelear y huir, es una de las más antiguas en la evolución humana, tan valiosa para la supervivencia como el instinto de procreación.

Fisiológicamente, el miedo se manifiesta con un aumento del nivel de adrenalina, palpitaciones, transpiración más intensa. Al poco tiempo, el individuo que experimenta miedo reaccionará en el plano emotivo, según su personalidad, las circunstancias, el conocimiento de su reserva de fuerzas...

Miradas diferentes

Rafael Nadal reacciona invariablemente redoblando sus esfuerzos y lanzando miradas fulminantes al insolente adversario, mientras que este, en la mayoría de los casos, se resigna mentalmente al inevitable y fatal desenlace.

Djokovic

¿No vieron alarma en las miradas de Djokovic cuando Nadal cerró con un 7-5 el segundo set, tras perder el primero 3-6? ¿Y no era amarga resignación lo que mostraban sus ojos en varias ocasiones en el tercero y el cuarto set?

Nadal es un formidable adversario no solo por sus dotes extravagantes, sino porque "te odia" si quieres ganarle, y su "odio" lo libera en vez de maniatarlo.

Todos los deportistas de alto rendimiento saben cómo canalizar la ansiedad en reacciones positivas, pero algunos simplemente rinden más y mejor en situaciones de estrés, mientras que otros necesitan más tiempo para avenirse.

Andy Murray

Andy Murray

Entre los tenistas de primera categoría el escocés Andy Murray es uno de los más vulnerables a la ansiedad y la inseguridad: en realidad, se trata de miedo, palabra que solemos evitar porque se equipara (erróneamente) con cobardía.

Recordemos: el miedo es el estímulo que nos decide a pelear o a huir.

Murray acaba de contratar como entrenadora a la francesa Amélie Mauresmo, ganadora en 2006 de los Abiertos de Australia y Wimbledon, que hizo maravillas con Marion Bartoli, ganadora de Wimbledon 2013 sin perder un set.

Además de su reconocida calidad, Murray es notorio por su irregularidad y su dificultad para motivarse, que suele ser una consecuencia de temores y fobias.

Lendl, el motivador

Andy Murray

Murray junto a Lendl.

A los 27 años, ha tenido seis entrenadores en los últimos nueve años: Mark Petchey (2005-6), Brad Gilbert (2006-7), Miles Maclagan (2007-10), Alex Corretja (2010-11), Ivan Lendl (2011-14) y ahora Mauresmo.

El gran motivador, en la carrera de Murray, fue obviamente Ivan Lendl, una figura paternal, prestigiosa, que lo guió en sus grandes triunfos: Abiertos de Wimbledon (2013) y Estados Unidos (2012) y medalla de oro olímpica (2012).

La fuerte interacción entre atleta y preparador quedó de manifiesto cuando Murray explicó la ruptura en términos que provocaron una sonrisa, porque comparó la relación con una unión sentimental: "en los primeros meses quería impresionar a mi novia más que ahora y lo mismo ocurrió con Ivan".

¿Cuál puede ser la razón por la que un atleta de 27 años tiene problemas para motivarse, sabiendo que está en deuda con su público y consigo mismo?

Es obvio que a Murray le cuesta controlar la ansiedad, su temor de no estar a la altura del esfuerzo para vencer, por ejemplo, a Rafael Nadal en París.

El escocés llegó este año por primera vez a semis en Roland Garros, jugando bien y creyéndose recuperado de una operación en la espalda… hasta que Nadal se cruzó en su camino y lo apabulló en sets corridos: 6-3, 6-2, 6-1.

Amélie al rescate

Mauresmo

Las primeras palabras de Murray, después del partido, fueron para su primera maestra de tenis y compañía en el circuito: "Mamá, ahora quiero irme a casa".

Es llamativo hasta qué punto las figuras paternas/maternas tienen influencia, mala o buena, en las carreras de tenistas de primera fila: allí están los conocidos casos de André Agassi, las hermanas Williams, el propio Murray…

Amélie Mauresmo no es una figura maternal (sólo tiene 34 años) pero será la encargada de confortar al escocés, como antes hizo con Bartoli (cuyo técnico, antes de una muy fugaz experiencia con Jana Novotna, había sido su padre).

Y no olvidemos que el técnico de Nadal es su tío, Toni Nadal.

Rafael Nadal no tiene necesidad de cambiar de técnico, justamente porque no tiene problemas en controlar su ansiedad y reciclar su motivación… o puede controlar su ansiedad y motivación porque no debe cambiar de técnico.

Eso se llama equilibrio emocional, una gran virtud en el carácter de un campeón.

Siga a Raúl Fain Binda en Twitter a través del clic @BlogDeLalo

Comentarios

Saltar a la paginación de los comentarios
 
  • valorar
    +1

    Comentario número 1.

    Mi querido don Lalo: me llevó usted a evocar una idea inolvidable del Calígula de Albert Camus : " El miedo , Cesonia, el miedo. Ese hermoso sentimiento sin aleaciones, puro y desinteresado: uno de los pocos que sacan su nobleza del vientre".
    Supongo que en esa versión moderna y algo civilizada de la guerra que es el deporte, lidiar con el miedo debe ser tanto o más difícil que hacerlo con el contendor. El grado de control será siempre proporcional al tamaño de la conquista. Al menos eso leo en los dientes apretados de tipos tan corajudos como Nadal.

  • valorar
    0

    Comentario número 2.

    Una cita muy oportuna, Gustavo, creo que es una réplica de Camus a Spinoza, quien había dicho algo así como "no hay esperanza sin una pizca de miedo, ni miedo sin una pizca de esperanza". Lo digo por esa imagen de un sentimiento "sin aleaciones..."

  • valorar
    0

    Comentario número 3.

    Mi querido Lalo
    Hablemos de Tenis,para calmar la ansiedad del futbol y del mundial proximo
    Lo he visto en los ultimos tiempos hablar de la "Furia controlada" como un motor para llegar con ese plus donde los otros no llegan,del miedo como un motor para vencer entendiendose el miedo como la forma inconsciente y motivadora a no cometer errores y por ende a expedirse con acierto
    Yo quiero agregar otro motor que se lo copie al cholito Simeone,frase que salio en las televisoras que anunciaban la final Athletico R- Madrid,
    En una batalla no solo ganan los mejores,sino los que estan convencidos de ello
    El convencimiento de que puedo ,esta amarrado a la autoestima,a la conviccion,al pundonor y en el tenis hay que estar convencido de ganar aunque te duela la espalda,la muñeca,la rodilla
    En Sudamerica esta muy de moda esta frase que es como tener miedo y vencerlo,controlar la furia y estar convencido
    ! Si se puede!
    Un abrazo
    Hugo Miranda Mestanza

  • valorar
    0

    Comentario número 4.

    Esa invocación a la fe y el esfuerzo, estimado Hugo, es muy frecuente como estímulo. Hasta Obama la utilizó para llegar a la presidencia.

  • valorar
    0

    Comentario número 5.

    Este... ¿pero que piensas del Mundiai? :-)

 

Comentarios 5 de 10

 

Ya no se aceptan más comentarios

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.