La tableta llegó para quedarse

  • 22 mayo 2014
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Tableta

Érase una vez un mundo que no creía en las tabletas. Analistas, consumidores y profetas auguraban el fracaso de la llamada cuarta pantalla.

"Estos nuevos dispositivos están condenados al fracaso", decían unos. "Nadie necesita una nueva pantalla", afirmaban otros.

En el fondo la historia les daba la razón. Las tabletas llevan décadas entre nosotros, incluso aparecieron en películas como "2001: Odisea del espacio" y series de televisión como Star Trek.

De hecho la primera tableta comercial llamada GRiDPad apareció en 1989 a un módico precio de US$3.000 y tuvo éxito en su nicho de mercado aunque no se convirtió en un producto de consumo masivo (ese no era su objetivo).

Quizá la primera tableta moderna, pensada como una computadora móvil, llegó de la mano del fabricante Archos en 2009 y con el sistema operativo Android.

Steve Jobs con un iPad

Un año después apareció el iPad de Apple que llevó a las tabletas al mercado masivo y las convirtió en un objeto de deseo.

Pero a pesar del entusiasmo tecnológico, los analistas creían que el margen de éxito de estos productos era bastante limitado. Es más, el primer iPad fue considerado un "fiasco tecnológico" en una premiación en Barcelona.

Dos eran los principales argumentos en contra de estos productos: 1) el hecho de que la gente no tenía más dinero para comprar otro aparato, además de una computadora y un teléfono y; 2) las tabletas no satisfacían ninguna necesidad.

Adelanten sus relojes a 2014 y el panorama es completamente diferente. Se venden casi el mismo número de estos dispositivos que computadoras personales y la gente parece haber encontrado un uso para ellas.

Gráfico

Como pueden ver en la gráfica superior, se estima que las tabletas se venderán más que las computadoras personales el próximo año aunque su crecimiento es moderado. En el último año sólo se vendieron 3,9% más tabletas que el año anterior.

Las ventas parecen impulsadas por pantallas más pequeñas -de 7 u 8 pulgadas- y precios más bajos, alrededor de US$150. Además hay una mayor promiscuidad entre los consumidores: ya no importa tanto la marca como el precio.

Eso podría explicar porque Android domina el mercado de tabletas (por sistema operativo) aunque Apple lo hace por marca (en segundo lugar está Apple).

Al tener acceso a estos dispositivos los usuarios están empleándolos mayoritariamente como aparatos para la tarde, en casa, en la sala o la recámara.

Es más portátil que una laptop, más grande que un teléfono y permite ver videos, programas de televisión o consultar redes sociales en forma más cómoda.

En forma secundaria también se empieza a utilizar más en la oficina pero no para sustituir a la computadora, sino para reemplazar a la libreta de notas, escribiendo en reuniones y sincronizando información en la nube.

Surface

Ahora Microsoft con Surface 3 está tratando de cambiar esa percepción. Para la empresa creadora de Windows la tableta no debe ser sólo un instrumento de relajación o entretenimiento, sino una herramienta de trabajo.

Por ello el nuevo dispositivo de Microsoft cuenta con una pantalla de 12 pulgadas y promueve software de productividad como Office.

"Ésta es la tableta que puede reemplazar a tu laptop", dijo la empresa al promover su nuevo producto.

Por supuesto Microsoft está interesada en que Surface 3 sea un éxito. En la actualidad la empresa estadounidense únicamente acapara el 3% del mercado de tabletas y su nuevo producto no competirá con rivales de bajo costo o pequeñas pantallas.

Tradicionalmente el negocio más jugoso para la empresa ha sido el corporativo por lo que este nuevo producto busca retener dicho mercado.

La última palabra la tendrán los consumidores. ¿Logrará Microsoft convencerlos de usar las tabletas como herramientas de trabajo? Compartan su opinión en los comentarios y dígannos si tienen una tableta y para qué la usan.

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