Manuel, el chileno tranquilo

  • 12 mayo 2014
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Pellegrini en hombros

Manchester City 2-0 West Ham United; Liverpool 2-1 Newcastle United. City 86 puntos; Liverpool 84. Manchester City campeón de la Premier League.

Así terminó una temporada de dramática transición en Inglaterra, que marcó el fin de la era de Alex Ferguson (y tal vez del Man United) y ratificó la vigencia de la mitad azul de Manchester, con promesas del anhelado retorno del Liverpool.

El Manchester City tiene dos o tres jugadores excepcionales (Sergio Agüero, Yaya Touré, David Silva), otros muy buenos (Kompany, Nasri, Zabaleta…) y varios buenos (Dzeko, Fernandinho, Navas, Milner, Hart, Jovetic), pero muchos creen que la gran figura del año ha sido su entrenador, Manuel Pellegrini.

Con serena alegría, sin condescender a los aspavientos y jactancias habituales en el fútbol, Pellegrini se ha convertido en el primer técnico de lengua española (y el primero no europeo) en ganar el título de la Premier League.

Y esto en su primer año en Inglaterra, clausurando así la letanía de quienes recordaban que "en diez años no ha ganado ningún título en Europa".

Pocas palabras

Pellegrini

No habla mucho, Manuel Pellegrini. Y cuando habla, no dice cosas chocantes ni ingeniosas: abunda en lugares comunes, frases prudentes y anodinas que suelen frustrar a periodistas habituados a los fuegos que encienden José Mourinho y otros "putos amos" de las salas de prensa.

Pero esa falta de carisma ante los micrófonos no se extiende a los vestuarios.

Todos reconocen su sereno rescate de la unidad del plantel, que ardía de rencillas en la estela del volcánico Roberto Mancini, pero también se ha comenzado a festejar su recuperación de Samir Nasri, una pieza clave en el cierre de la temporada, y hasta su acierto al contratar por migajas a Martín Demichelis, un "desastre" al principio y "uno de los mejores" al finalizar.

La transformación de Demichelis de colador en bastión debe anotarse como uno de los aciertos más destacados del técnico chileno, un especialista en la detección y aprovechamiento de las virtudes de futbolistas latinoamericanos.

El caso del portero

Joe Hart
Al final, Joe Hart pudo celebrar.

Para no hablar de cómo resolvió "el misterioso caso del portero que dejaba entrar todo", Joe Hart, uno de los responsables del mediocre arranque de temporada, cuando el equipo ganaba mucho en casa y muy poco afuera.

Tras esperar en vano una mejoría espontánea, el DT desterró al internacional inglés durante siete fechas, suficientes para que recuperara la tranquilidad y la confianza en sí mismo, perdidas según algunas fuentes debido a cambios en el sistema defensivo más avanzado impuesto por Pellegrini.

Durante ese periodo Pellegrini y sus colaboradores concentraron su atención en la recuperación psicológica y técnica del portero, algo crucial en esas circunstancias porque muchos veteranos le habían advertido del peligro de una pérdida de forma más prolongada (y pronunciada) todavía.

Suerte, además

Aficionado del Man City
Un aficionado del Man City se burla del Liverpool. Cerca, pero no lo suficiente.

El técnico chileno también tuvo buena suerte, uno de los requisitos del vencedor: los otros aspirantes al título tuvieron tropiezos más acentuados, comenzando por el Arsenal, que empezó mejor, y siguiendo por el Chelsea y finalmente el Liverpool, que perdieron empuje a las puertas del éxito.

Esta premier league ha sido como un prisma de cristal girando lentamente, con diferentes grados de azul y rojo (contrapuestos en el espectro de la luz y del fútbol) en cada faz: cuando finalmente se detuvo, filtró el azul de Manchester.

El City (lo mismo que el Arsenal, cuarto con 79 puntos) ganó los últimos cinco partidos, mientras que el Liverpool y el Chelsea perdieron cuatro puntos en el mismo lapso.

La suerte del Manchester City no está totalmente echada con este segundo título en tres temporadas, ya que en las próximas semanas estará en pugna con la UEFA debido a la multa por incumplimiento de las reglas del "fair play" o juego limpio financiero.

La reacción del club ante la inminente decisión de la UEFA, así como los alcances de la sanción impuesta, concentrarán la atención de los informadores deportivos en los próximos días.

La Liga sigue en juego

Diego Ribas y Juanmi luchan por un balón en el empate del Atleti ante el Málaga.
Diego Ribas y Juanmi luchan por un balón en el empate del Atleti ante el Málaga.

En España los tres equipos más poderosos siguen con sus respectivos ataques de pánico: Atlético de Madrid empató 1-1 con Málaga; el Barça igualó 0-0 con el Elche y el Real Madrid cayó 0-2 en Vigo ante el Celta.

En las tres últimas fechas estos tres equipos, tan poderosos (dos de ellos finalistas de Champions), han perdido 16 puntos de 27 posibles.

El ahogo (o abdicación de responsabilidad, si lo prefieren) más pronunciado ha sido del Real Madrid, que ha perdido 13 puntos (tres derrotas y dos empates) en las últimas 9 fechas por su obsesiva concentración en ganar la décima Champions League.

Dos finales

Marcelo, del Real Madrid
El brasileño Marcelo reacciona ante una oportunidad desperdiciada en su derrota <br>frente al Celta de Vigo.

Tal como están las cosas, al Atlético de Madrid (89 puntos) le bastará empatar en el Camp Nou el domingo que viene, mientras que el local (86) deberá ganar.

El Real Madrid (84), sin aspiraciones en La Liga, se concentrará en preparar la final de Champions, que disputará con el Atlético en Lisboa el 24 de mayo.

Ganar "la décima" es ahora un objetivo doblemente importante, porque muchos aficionados creen que por ella se ha sacrificado esta Liga doméstica.

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