Los 4.300 millones de humanos sin internet

  • 16 abril 2014
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Internet global

Los números no se ponen de acuerdo. Medir a la población y al número de usuarios de internet en el globo terráqueo no es tarea sencilla debido a las múltiples fuentes y la contradicción en los números.

Pero aún siendo conservador los números no mienten. Si asumimos que en el 2013 el mundo contaba con 7.200 millones de habitantes (según la ONU) y con 2.900 millones de usuarios de internet (según la Unión Internacional de Telecomunicaciones), la realidad se hará presente.

Sólo 39% de la población mundial tiene acceso a internet y el resto se está quedando fuera de la revolución de la información haciendo crecer la brecha digital, esa que dará más oportunidades a quienes tengan acceso a la red y cerrará las puertas a los analfabetas digitales.

En América Latina el panorama no es muy diferente. Se estima que un 41% de la población usa internet lo que deja a casi 350 millones de habitantes sin acceso a la red.

Acceso a Internet

Pero, ¿quién es responsable de llevar la red a los habitantes? Si internet fuera un derecho universal como el agua o la electricidad, serían los gobiernos los encargados de llevarlos a todos los rincones de su territorio. La comercialización sería otra historia.

Sin embargo, como no es un derecho en todos lados, entonces no es la máxima prioridad en la agendas de las autoridades.

La otra opción, entonces, son las empresas privadas ya sea a través de telefonía fija, fibra óptica o red celular. El problema es que los lugares sin acceso a internet tienden a ser remotos y de escasos recursos económicos. Las empresas, siendo privadas, buscan un beneficio económico y en esas áreas la ganancia es una palabra que no se conoce.

Entonces, ¿quién podrá defendernos?

Por omisión o desinterés, gobiernos y empresas de telecomunicaciones le están abriendo la brecha a empresas de datos. Gigantes de internet como Facebook y Google están iniciando una carrera por llevar conexiones a donde la palabra internet no existe en el diccionario.

Facebook está trabajando con empresas de redes para usar viejas antenas de radio a fin de adaptarlas para que reciban datos. A cambio de su inversión espera que el acceso a la red social más grande del mundo esté incluido en los paquetes básicos de conexión del usuario o en las tarjetas de prepago.

Google acaba de anunciar que estudia utilizar dones que vuelen sobre áreas sin conexión a fin de que internet llegue a ellas. Facebook está invirtiendo también en dichos aparatos.

Más allá de las declaraciones de ambas compañías, el altruismo no es su única motivación.

Acceso a Internet

Tanto Google como Facebook son empresas que venden datos. Saben cuáles son tus intereses, tus hábitos de navegación, que información consumes, cuántos años tienes y de qué país procedes.

Juntos alcanzan casi a todos los usuarios de internet, pero no tienen acceso a los preciosos datos de 4.300 millones de seres humanos en este planeta.

Ahora quieren seguir el mismo modelo que han implementado en la web: ofrecerte internet a cambio de tener acceso a tu información.

No cabe duda que ambas empresas saben que hay un gigantesco hueco en el mercado y, si los gobiernos no lo llenan, ellos están dispuestos a hacerlo e incrementar sus ganancias en el camino.

¿Ganancia para todos?

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