Venezuela, Ucrania y lo que ocurre lejos de nuestra mirada

  • 25 febrero 2014
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Túnel
La "visión de túnel" puede impedirnos ver otras cosas importantes que ocurren en los </br>márgenes.

En las últimas semanas una serie de protestas enfocaron la atención de los medios de comunicación en distintos -y distantes- puntos del planeta: Venezuela y Ucrania, por citar los casos más relevantes.

Se reportaron manifestaciones, víctimas, motivos… Y, entre tanto, en esos mismos sitios sucedían algunas cosas que eran eclipsadas por la noticia principal, cosas que ocurrían en una suerte de "periferia periodística".

Empecemos por Venezuela.

Mientras opositores y oficialistas salían a las calles y se producían hechos de violencia con muertos y heridos, el presidente Nicolás Maduro hacía un importante anuncio económico que pasaba casi inadvertido: la flexibilización del mercado de dólares.

La medida -aparentemente tomada en respuesta a la presión social- significaba que, en adelante, las empresas y los particulares podían comprar dólares con muchísimas menos restricciones, lo que en la práctica eliminaba el mercado paralelo de la divisa estadounidense.

Protestas en Venezuela
Anuncios económicos en medio de las protestas en Venezuela.

Eso iba a aliviar a muchos negocios y hogares venezolanos, aunque introducía el riesgo de una inflación más alta por la mayor disponibilidad de dinero.

En BBC Mundo no lo pasamos por alto.

Y tampoco desatendimos la historia "periférica" en un rincón -para nosotros- tan lejano del mundo como es Ucrania.

Mientras este país captaba nuestra atención periodística por las protestas antigubernamentales, los intentos por dispersarlas con un alto número de muertos y el abrupto alejamiento del presidente Viktor Yanukovych, en él también se libraba una batalla económica bajo la sombra de la crisis política.

Es que Ucrania -una nación al borde del colapso financiero- ha estado en el centro de un tire y afloja entre sus principales socios comerciales: Rusia, por un lado, y Europa, por el otro.

Así, en medio del vaivén político, los rusos se comprometían a comprar bonos del Estado ucraniano, le enviaban dinero y le abarataban el gas que le vendían y -cuando la situación se tornó adversa para Moscú- amenazaban con retirarle fondos.

Mientras tanto la Unión Europea, percibiendo el viento a su favor, hacía esfuerzos por regresar a Ucrania a su redil, ofreciéndole ayuda financiera a través del Fondo Monetario Internacional, aunque adosándole la condición de que accediera a subir los precios de la energía, hasta entonces subsidiados.

Manifestaciones en Ucrania
Los urcanianos, en medio de un tironeo comercial.

Los afectados aquí: nuevamente los ciudadanos de a pie.

Lo que quiero decir con todo esto es que las noticias trascendentales pueden hacernos perder de vista hechos que en alguna medida pueden cambiar la vida de la gente.

Frente a los grandes sucesos suele producirse lo que se conoce como "visión de túnel" (cuando la mirada se enfoca en un objeto central y se pierde la visión periférica). En otras palabras, los periodistas resultamos casi totalmente absorbidos por la inmediatez de los acontecimientos que causan conmoción y sus rápidos giros.

Sin embargo, debemos esforzarnos por traspasar ese túnel y tratar de ver, asimismo, lo que pasa a su alrededor. En BBC Mundo siempre procuramos hacerlo.

No me malentiendan. No hay nada más grave que los muertos y los heridos en una protesta; nadie argumentaría lo contrario. Estas tragedias cambian vidas de un modo fundamental y para siempre, y debemos dirigir nuestra mirada a ellas.

Pero igualmente cierto es que muchos hechos que ocurren por fuera del "túnel noticioso" también pueden modificar la existencia de las personas. Tal vez en un sentido menos fundamental, sí, aunque de todas maneras transformador. Y por lo tanto merecen un vistazo.

Porque en estos casos –diría- la luz también puede estar al costado del túnel.