Berardi… Domenico Berardi

  • 13 enero 2014
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Domenico Berardi

Uno de los grandes placeres que da el deporte es la aparición de un/a joven capaz de alterar la monotonía con el anuncio de una nueva era de proezas.

En la Serie A italiana, tan aburrida los últimos años, asoma con luz propia Domenico Berardi, un chico de 19 años que ayer entró en la historia del calcio.

Mario Balotelli
Balotelli anotó el segundo gol del Milan. Hasta entonces iban ganando, pero llegó Berardi.

El AC Milan ganaba 2-0 al Sassuolo, con goles de Robinho (9’) y Ballotelli (13’).

En el banquillo, Massimiliano Allegri parecía tranquilo: esta victoria en ciernes le permitiría ascender dos posiciones en la tabla y colocarse noveno, iniciando una recuperación (crucemos los dedos) semejante a la de 2012-2013, cuando su equipo remontó de 16º a 3º, una verdadera hazaña que casi hizo olvidar el lamentable comienzo de temporada, repetido este año.

Pero el Sassuolo se quedó con la victoria, 4-3, gracias a Berardi, el futbolista más joven (19 años, 5 meses, 12 días) en marcar cuatro goles en el calcio desde la época de Silvio Piola, que lo hizo en 1931, a los 18 años y dos meses.

Domenico Berardi celebra
A pesar de los esfuerzos, el Milan no pudo remontar el partido.

El Milan peleó hasta el final y varias veces estuvo a punto de empatar el partido, con pelotazos en los postes por disparos de Pazzini y el debutante Keisuke Honda, pero finalmente quedó en 11º lugar, a seis puntos de la zona de descenso y a 30 de Juventus, que casualmente tiene la ficha de Berardi.

Los comentaristas que siguen el calcio aseguran que Berardi no es flor de un día: la temporada pasada fue determinante en el ascenso del Sassuolo y llamó la atención de la Juve, que lo contrató durante el receso aunque dejándolo en su viejo equipo para que siguiera acumulando experiencia de juego.

Esto es interesante porque Berardi no tiene una trayectoria desde niño en el fútbol organizado, como tantos otros campeones: su primer club, el Cosenza, de la serie D, lo incorporó a los 14 años, sin darle una formación integral.

En Italia aseguran que nadie esperaba que el chico llegara a ser jugador profesional, ni siquiera él mismo (esto es difícil de creer: los niños que juegan a la pelota siempre sueñan con eso), hasta que un viaje a Módena, para visitar a su hermano estudiante, le cambió la vida: tenía 16 años.

Massimiliano Allegri
Allegri pensaba dejar San Siro al final de la temporada.

Un técnico del fútbol juvenil del Sassuolo, que acertó a pasar por un campito vecino a la Universidad donde Domenico Berardi jugaba un partido entre estudiantes, lo invitó a probarse en el club.

Quienes no tengan acceso a las transmisiones de TV de la Serie A pueden ver un resumen de sus jugadas aquí.

El partido de ayer dejó herido de muerte a Allegri: Silvio y Barbara Berlusconi, así como el vice Adriano Galliani, ya habían redactado el comunicado de su despido y sólo esperaban el momento adecuado para darlo a conocer.

Allegri, de 46 años, había anunciado que dejaría el banquillo cuando su contrato expirara a fines de esta temporada, pero el resultado de ayer precipitó los acontecimientos.

Mauro Tassotti, un ex jugador del club, se ha hecho cargo en forma interina del plantel.

La remontada del Milan de la temporada pasada se debió al oportuno aprovechamiento de jugadores como Stephan El Shaarawy, Mattia De Sciglio y Mario Ballotelli, que se incorporó al plantel en febrero de 2013.

Pero el panorama es mucho más sombrío este año, con una evidente resistencia de Silvio Berlusconi para seguir invirtiendo y una atmósfera de pesimismo y desaliento que se ha extendido por los pasillos hasta el vestuario.

Barbara Berlusconi
La intervención de la hija de Silvio Berlusconi en el manejo del equipo no fue del agrado de Galliani.

Uno de los síntomas de esta crisis de gestión ha sido el enfrentamiento por la conducción ejecutiva del club, entre Adriano Galliani y Barbara Berlusconi, la hija de Silvio: Galliani llegó a anunciar su renuncia pero finalmente se llegó a un compromiso que probablemente no dure mucho: él se encargará de la gestión deportiva y Barbara de los otros aspectos financieros e institucionales.

El club está sumido en una profunda crisis deportiva e institucional y los cuatro goles de Berardi seguramente agravarán el enfrentamiento interno.

Al borde del descenso, sin técnico permanente, goleado por un jovencito, con el propietario acorralado y el directorio dividido y citado con el Atlético de Madrid en Champions League, el AC Milan es la gran bestia herida del fútbol europeo.

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