Simplificar la noticia, matar el detalle

  • 22 octubre 2013
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Mujer guatemalteca en la celebración del Día de la Hispanidad en Nueva York.
Celebración del día de la Hispanidad en Nueva York. Pero ¿todos los hispanos son iguales?

En el periodismo -y en especial en el periodismo digital- la economía del lenguaje es fundamental. Mientras más conciso, preciso y directo, mejor.

Sólo contamos con algunos segundos de los lectores, que básicamente, y en la mayoría de los casos, a vuelo de pájaro devoran nuestras notas, buscando información específica sobre el tema del día, la información de última hora y el posterior análisis.

Hay dos niveles en la economía del lenguaje, el gramatical -que intenta viajar por el "abc" de la noticia tan rápido como sea posible- con frases cortas sin subordinadas, párrafos pequeños, ideas claras y precisas, redacción sencilla y claridad en el lenguaje.

Y el nivel de contenido, donde desmenuzamos la noticia yendo al grano, pero sólo describiendo lo relevante, analizando lo fundamental.

Es en esta fase de la construcción de la noticia que evitamos el gran detalle, porque la intención siempre es -en un promedio de 800 palabras- introducir al lector en la noticia sin apabullar con tantas ramificaciones.

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Colocamos esta noticia en nuestro sitio en Facebook. Algunos criticaron la generalización.

En ese universo de la rapidez, llegar a la meta de informar se convierte a veces en una carrera de velocidad que se lleva por delante los obstáculos de la precisión.

Intentamos a veces ser los genios de la simplificación a costa de esa precisión, uno de nuestros más preciados valores editoriales.

Para ir al grano, ser corto y hacerle honor a esta entrada del blog, me remitiré a ciertos conceptos que usamos mucho para librarnos de explicaciones mayores.

"Occidente pide a Irán acceso a su programa nuclear": Occidente es un concepto -que cuando se habla de geopolítica- es un gran economizador del lenguaje. Sin embargo, Brasil no tiene nada que ver con Estados Unidos cuando hablamos de los objetores al programa atómico desarrollado por el gobierno de Teherán.

"Los hispanos se hacen sentir en la cultura estadounidense": No hay nada más distinto desde el punto de vista idiosincrático que un mexicano y un argentino. Igual si se trata de un chileno y un dominicano. Hablamos el mismo idioma y compartimos el mismo origen colonial, pero quizás hasta allí.

"El 'socialismo' puede ser la vía para acabar con la desigualdad": ¿De qué "socialismo" hablamos, del francés, del noruego o del venezolano?

"Furia en el mundo árabe contra Estados Unidos": Probablemente haya protestas en Irak, los territorios palestinos y Yemen. Pero, ¿debemos incluir allí a Qatar, Kuwait y Arabia Saudita?

Nos hemos acostumbrado a usar estos conceptos para simplificar la noticia, y hay casi un consenso en torno al hecho de que en la mayoría de los casos se justifica.

Pero su uso general no nos hace inocentes de ser imprecisos.