"No hay que morir por la noticia"

  • 6 agosto 2013
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Paul Wood, corresponsal de la BBC en Medio Oriente
Paul Wood, reportando desde Siria. (Foto de 2012)

"Ninguna historia vale la pena una vida", me dijo recientemente Paul Wood, corresponsal de la BBC en Medio Oriente.

En los dos años de conflicto, Wood viajó a Siria 14 veces. Todas ellas de forma clandestina.

En BBC Mundo cubrimos la guerra de Siria con fuentes directas gracias al trabajo de los colegas de la BBC que trabajan sobre el terreno.

Ian Pannell, Lyse Doucet y el mismo Paul Wood entre otros nos mostraron el sitio de Alepo, la vida cotidiana en Damasco, la batalla de Homs, la masacre de Albayda, la evolución de los rebeldes y la infiltración de grupos islamistas en la oposición…

Alepo, en Siria
Las imágenes de lo que ocurre no llegan en directo. Siempre después.

Pero en un momento en que mostrar en vivo lo que está sucediendo es algo crucial para el periodismo, la guerra en Siria estuvo destinada a ser un conflicto de baja intensidad mediática.

No hubo una plaza Tahrir donde las cámaras nos permitieron ser testigos desde el primer momento.

Tampoco vimos caer las bombas en directo sobre Alepo como las vimos sobre Bagdad en 2003.

Y ante esta escasez de información directa y fiable, el trabajo de los reporteros sobre el terreno se hace necesario.

Pero, ¿cómo es el trabajo del periodista en un conflicto donde algunas de sus tareas básicas –como el acceso a fuentes directas y la verificación de las informaciones que obtiene- se convierten en desafíos?

Este es un fragmento de la charla que sobre este tema mantuve con Paul Wood.

¿Cómo encuentras historias y fuentes directas sobre el terreno?

En periodismo necesitas ir y averiguar las cosas de primera mano y es mejor hacerlo así siempre que sea posible. Pero esto, obviamente es muy difícil en Siria por las amenazas a las que te expones: yihadistas, secuestradores del gobierno, combates…

A veces tenemos que confiar en videos de aficionados, en activistas, gente que no son buenos periodistas ni observadores neutrales.

¿Cómo verificas ese tipo de materiales ajenos?

Rebeldes
Nunca se puede confiar del todo del material de video suministrado por las partes involucradas en el conflicto.

Es como cuando tienes una declaración de alguien. No sabes si un video es verdad.

Parte del problema es que nunca sabes si ese material es cierto y tienes que acabar presentándolo bajo una etiqueta del tipo "este es un video de los rebeldes".

Es algo insatisfactorio.

Si se trata de la historia de una masacre, de una ejecución o un crimen de guerra, creo que no puedes confiar en materiales generados por usuarios sólo con una llamada. Hay que buscar a la gente que lo hizo.

Por ejemplo hubo una historia de activistas supuestamente enterrados vivos por el ejército sirio. Muchos medios la publicaron, pero nosotros no porque no sonaba bien y no pudimos corroborarla. Pocos días después se supo que era falsa.

¿Qué riesgos enfrenta un corresponsal de guerra en Siria?

Incluso si no llegas al frente debes tener cuidado porque los controles pueden estar en manos de yihadistas que pueden querer hacerte daño o por grupos de criminales que secuestran a cambio de dinero.

En Baba Amr, en Homs, sufrimos bombardeos.

Después de irnos, la gente que no pudo entrar en el centro de prensa, Marie Colvin y Remy Ochlik murieron por un ataque con cohetes.

Hemos estado en ataques rebeldes contra bases del ejército, hemos sido bombardeados en sitios como Rastan, hemos estado muy cerca de ser capturados por el ejército varias veces… Todos los viajes fueron difíciles.

Dos muertes que cuentan la tragedia en Homs

¿Crees que hay alguna ocasión en la que valga la pena arriesgar la vida por una historia?

A veces se dan pasos que te acercan a algo peligroso: cruzas la frontera, vas a Homs, llegas al frente… Pero llega un punto en el que te detienes. Ves que es demasiado peligroso.

Ninguna historia vale una vida, no hay duda sobre eso. Cada vez soy más reacio a ir a Siria por periodos largos porque los riesgos son demasiados. Es estúpido cambiar tu vida por una historia de cinco minutos en radio o televisión.

¿Cómo es tu relación con los editores en Londres? ¿Cómo es el proceso cuando ofreces una historia?

Más o menos como en cualquier caso. Debes tener confianza en los testigos que encuentras. Si no, no tiene sentido.

Hubo un momento difícil cuando en marzo encontramos unos testigos de una masacre. Pasé varios días decidiendo qué hacer con la historia porque era un tema muy delicado.

Consulté con tres personas antes de enviarla. Y en Londres confiaron en mí.

La cuestión es, ¿confían en el reportaje que he hecho? ¿Confío yo en la gente que me contó la historia?

La BBC solo manda a periodistas experimentados a un lugar como Siria. Se espera que seas precavido y estés al tanto de los elementos que rodean a una historia controvertida y no metas la pata.

¿Qué diferencias encontraste entre cubrir Siria y otros conflictos?

Paul Wood en Kosovo
Paul Wood, reportando desde Skopie en Macedonia, durante el conflicto de Yugoslavia, en 1999.

Se pueden hacer paralelismos con otros conflictos: con el sectarismo de los Balcanes, con otros contextos con un gobierno represivo.

El problema en Siria es de acceso. Cómo llegar, conseguir fuentes... Suceden muchas cosas en Siria que no vemos y que no nos permiten ver.

Esto no es un problema exclusivo. Durante mucho tiempo a Kosovo también fue difícil acceder.

Muchos periodistas que vinieron de Libia a Siria dicen que este es el peor conflicto. No creo que sea así.

Nadie reinventa la rueda, pero comparado con Bosnia, Kosovo, Medio Oriente o Afganistán creo que es uno de los más difíciles de cubrir. Sobre todo por la dificultad de llegar a los lugares.

¿Qué echas de menos del trabajo de los medios en Siria?

Bueno, necesitamos hacer más y mejor. Parece que la audiencia está cansada del tema. Hay menos interés ahora que hace dos años.

Si tienes un reportaje sobre una masacre ahora sería más difícil de publicarlo. Es una masacre más y la gente se está volviendo inmune a eso.

Pero creo que la historia está evolucionando de una forma muy interesante. Muchos de esos cambios son bastante sutiles y quizá no es fácil reflejarlos bien en televisión.