El valor del orgullo de Joe Lewis

  • 5 agosto 2013
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Gareth Bale en una valla en Times Square

En el posible fichaje de Gareth Bale por el Real Madrid no importa tanto el deseo del jugador, ni la voluntad del presidente Florentino Pérez, ni el olfato negociador del otro presidente, Daniel Levy. El que decide esto es Joe Lewis.

El fichaje de Bale, las declaraciones "ofensivas" de Mou, las tribulaciones de Pep en Munich, la anemia de Neymar, la foto (¿trucada?) de Messi con la rubia en el nightclub, el dopaje institucionalizado en el deporte de Alemania occidental, por qué odian tanto a Osvaldo en Roma…

Los críticos del periodismo deportivo suelen decir que en los meses del receso futbolístico en Europa (y no hay razones para creer que en otros sitios sea diferente) la información trae una pesada ganga de chismes, trivialidades y suposiciones. O directamente falsedades, ya que estamos.

Cada medio tiene su propia interpretación sobre los alcances de la seriedad informativa, de qué constituye una noticia y cómo debe ser presentada a su público, pero lo que nos interesa ahora es recordarles a los lectores que ellos también tienen una responsabilidad, que pueden decidir qué leer y dónde.

Fantasía y realidad

Gareth Bale

También conviene tener en cuenta dos argumentos recientes en el debate sobre responsabilidad periodística. Uno es racional: dado que la objetividad no es posible, sólo cabe ser honesto; el otro es práctico: los medios son un producto comercial y tienen un público que pide cierto tipo de información.

En realidad, los casos enumerados al comienzo, tomados al azar en las publicaciones deportivas del fin de semana, no contienen mucha fantasía. Todos están anclados firmemente en la realidad, o en ese claroscuro que pasa por realidad en los informes periodísticos.

Tomemos el caso que más llama la atención (aunque no el más importante, claro), el fichaje de Gareth Bale por el Real Madrid.

Los titulares del sábado aseguraban que ya estaba acordado, que el Tottenham se rendía en forma incondicional.

Los del domingo, que el club aceptaba la oferta del RM, pero reteniendo al jugador un año más. Los de hoy...

Bueno, hoy se dice que Bale hierve de indignación, que se declarará en rebeldía; vamos, que se negará a asistir a los entrenamientos, que ya verán.

El hombre del Lago Escondido

Joe Lewis

Bale puede hacer todo lo que quiera, pero le convendría saber que la realidad no se hace en las portadas de los diarios, sino en las salas donde se reúnen los dueños del dinero.

Entre hoy y mañana, a más tardar el miércoles o el jueves, Florentino Pérez sabrá a qué atenerse: según los trascendidos, se reunirá en Miami con Joe Lewis, el multimillonario que posee la parte mayoritaria del paquete accionario del Tottenham Hotspur.

Lewis, nativo de Londres, es un personaje misterioso.

Tiene 76 años, es uno de los hombres más ricos del mundo y tiene residencia oficial en Bahamas.

En el ámbito latinoamericano es conocido por el debate sobre el uso de recursos hídricos y el acceso público al Lago Escondido, en la provincia argentina de Río Negro, alrededor del cual tiene vastas propiedades raíces.

Cuando su nombre surge en relación con el Tottenham Hotspur, el lugar común periodístico asegura que no le interesa el fútbol, pero que conoce muy bien el valor de su dinero.

El valor del orgullo

Daniel Levy

Lo que no se sabe es el valor que Lewis atribuye a su orgullo, que es uno de los factores en esta pugna entre el Real Madrid y el Tottenham.

Los periodistas con acceso a fuentes cercanas a Daniel Levy, el presidente del club y también accionista, aunque minoritario, han informado reiteradamente que en el Spurs recuerdan con resentimiento la jugada del año pasado por el pase de Luka Modric, resuelto también con esa fórmula de la que Pérez tiene el copyright: interesar al jugador de antemano y persuadirlo de "presionar" (o "chantajear", según la perspectiva opuesta) al club que lo tiene contratado.

Esta sería la segunda vez que Lewis y Levy son "chantajeados" o "persuadidos" por el Real Madrid. Dado que son hombres de negocios, es posible que se inclinen por la segunda interpretación… siempre y cuando el precio sea bueno.

Un buen precio

¿Y cuál es un buen precio por Gareth Bale?

Cristiano Ronaldo

La impresión generalizada en el mundo del fútbol es que se están barajando cifras obscenas, que alrededor de 100 millones de euros ya sería un disparate, para no hablar de 150 millones, como dicen que pide el Spurs.

Muchos hasta dudan de que el Real Madrid necesite a un futbolista como Bale.

Es posible que el club no lo necesite, pero sí lo necesita el presidente Florentino Pérez, que todavía no ha podido renovar a Cristiano Ronaldo, que se resignó a perder al "mejor entrenador del mundo" y que nunca pudo sacar provecho de Kaká, otro galáctico al que compró a precio de oro.

Lewis, quien hizo su fortuna en sociedad con el financista especulador George Soros, sabe muy bien cuándo decir que sí y cuándo que no.

Necesidad de Pérez

En realidad, no se está negociando sobre el fichaje de Bale sino sobre la necesidad de Pérez.

En esto, Lewis ya ha ganado, porque hasta el monto ofrecido supuestamente por el RM sería un "buen negocio" para el Spurs.

Esta semana se enfrentarán dos campeones de los negocios.

Florentino Pérez

A uno de ellos, Lewis, le conviene exagerar la "ofensa" que representan la rebeldía de Gareth Bale y las tácticas "desleales" del RM.

A Pérez sólo le queda apostar por la repugnancia de los ricos ante la desvalorización de uno de sus bienes.

Vamos, que a Pérez le conviene acertar en el valor del orgullo de Joe Lewis.

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