¿Qué dice de nuestro trabajo George Alexander Louis, el bebé real?

  • 30 julio 2013
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George Alexander Louis. Foto: AP
George Alexander Louis, el bebé de la realeza británica, que acaparó titulares al nacer.

¿Qué dice de nuestro trabajo George Alexander Louis, el bebé real?

Tras el enésimo intento por lograr comunicarme con un pueblo perdido en la ruralidad mexicana, finalmente el sacerdote con quien me urgía hablar me atiende.

Sus primeras palabras fueron un regaño. Amable, es cierto, pero regaño al fin.

Su molestia se producía porque al momento de la llamada la BBC daba amplia cobertura al nacimiento de un bebé que ahora es el tercero en línea directa a la corona británica (quien luego supimos se llama George Alexander Louis).

"¿Cómo es posible que ustedes estén cubriendo eso, cuando hay tantas otras cosas importantes sucediendo en el mundo?", me dijo el sacerdote, con un cortés dejo de fastidio y molestia.

En algo coincidí con el padre. Siempre hay algo importante pasando en el mundo. Y seguramente si armamos un grupo aleatorio de 20 personas habrá altas posibilidades de que sean 20 temas diferentes que califiquen como "el más importante", según dicta la subjetividad inherente del ser humano.

Pero bueno, no le sigo huyendo a la pregunta del padre, y he aquí mi respuesta.

La BBC cubrió doméstica e internacionalmente el nacimiento de George Louis Alexander, porque:

    • Ya sabíamos que cuando los padres de George Alexander Louis –William y Catherine- se casaron, hubo un significativo aumento en el tráfico de los usuarios en BBC Mundo. El nacimiento del bebé de la realeza apuntaba a algo similar, y efectivamente en clics medidos se reflejó un importante interés. De hecho un estudio interno por analistas de las BBC encontró que 99% de la audiencia global estaba al tanto del nacimiento.
    Silencio informativo en Centroamérica
    El bebé real no calló la cobertura del "silencio informativo" que produjo el narco en Centroamérica.
      • Cubrir el nacimiento de George Alexander Louis no impidió que trabajásemos para informar sobre horripilantes campos de tortura en Yemen, sobre el no menos terrible silencio forzado en Centroamérica, o sobre el drama del aborto en Chile. Además en otras oportunidades la BBC no voltea hacia otro lado cuando hay información "incómoda" sobre la realeza británica.

      Mi estimado sacerdote estuvo de acuerdo -tras nuestra conversación- en que por fortuna no toda la cobertura de la BBC fue sobre el mencionado bebé, pero igual me reclamó –con la vehemencia de un editor- por no haber mencionado la visita del Papa Francisco a Brasil.

      Gentilmente después de nuestra charla le envié un correo con este vínculo. Creo que quedó satisfecho.