No hagamos relaciones públicas

  • 23 julio 2013
  • comentarios
Afganistán
Aunque ya no se hable de él, Afganistán sigue sumido en una profunda crisis.

Hay una cita de George Orwell que anda circulando mucho por las redes últimamente, o al menos yo la veo muy seguido, que dice: "Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás es relaciones públicas". Mucha gente la utiliza para recordar el caso Snowden o a Julian Assange y WikiLeaks.

Sin embargo, cada vez que la leo yo me acuerdo en especial de las guerras en Irak y Afganistán y lo poco que el Pentágono habla sobre ellas, lo poco que los medios informan sobre ellas y de nuestra responsabilidad como periodistas de hablar de lo que los demás no quieren que se hable.

Este año se cumplen doce años del inicio de la guerra en Afganistán, en octubre de 2001, y diez de la de Irak, en marzo de 2003. Dos fechas "redondas" que se prestan para hacer evaluaciones, recuentos, análisis, etc., etc., pero al menos en los medios estadounidenses veo muy poco o nada sobre el tema.

En estos doce años se ha pasado de la euforia y triunfalismo inicial con lo que algunos medios reportaron el comienzo de las guerras a poco a poco desaparecer por completo de la agenda informativa.

Guerras "terminadas"

Puede ser que la poca cobertura se deba a que las dos guerras ya fueron declaradas "terminadas" varias veces.

La de Irak por el presidente George W. Bush en aquella recordada ceremonia a bordo del portaviones Abraham Lincoln en 2003, pocos meses después de iniciadas las acciones militares.

Pero más allá de las declaraciones lo cierto es que todavía hay tropas extranjeras en los dos países, todavía hay combates, todavía muere gente y los medios informamos muy poco.

O a lo mejor se deba a que estas dos guerras se sienten lejanas, o no se sienten.

A diferencia de la guerra de Vietnam en la que era frecuente ver en la televisión, los periódicos y las revistas los funerales de los soldados estadounidenses, esta vez ya no se ven fotos o videos de ataúdes envueltos en banderas estadounidenses porque todos los funerales son privados y la prensa no tiene acceso.

Muchos otros aspectos de estos dos conflictos como la cantidad de prisioneros y sus nombres y los países que participaron en el traslado de los mismos permanecen en el más total de los secretos.

En este año de aniversario del inicio de las dos guerras sería bueno ver y leer más sobre el número de muertos, civiles afganos e iraquíes además de soldados de Estados Unidos y Reino Unido, el número de refugiados y desplazados, encarcelados, los costes en términos de destrucción de infraestructura y su reconstrucción o falta de reconstrucción, y otros datos que aporten a tener una visión más clara de lo que han sido está década y pico de guerra, "todo lo demás es relaciones públicas."