Fernando Ravsberg
La Habana

Maribel era profesora y desde que empezó la crisis teje y vende bolsos en la feria, lo que le permite mantenerse.
El despido de 500.000 empleados del Estado, recién anunciado, ha generado menos alteración social de la que se podría esperar en cualquier otro país. Y es que mientras en el mundo se habla fundamentalmente de los despidos, en Cuba el tema es la apertura de la iniciativa privada.
La calma con la que muchos cubanos lo han tomado puede depender de que pierden un salario muy bajo y se les abre la posibilidad legal de ganar mucho más trabajando por cuenta propia, un sector en el que se otorgarán 465 mil nuevas licencias.
clic Lea también: Los cubanos hablan sobre los despidos
Los que quieran seguir con el Estado tendrán que optar por la agricultura, la construcción, la policía, las fábricas o la educación, área donde se ha producido un éxodo de maestros que obligó a implementar medidas de crisis.
Pero se calcula que en lo inmediato 250 mil cesantes apostarán por instalar su propio negocio que les permita vender algún servicio o producto, algo que no es nada difícil en un país en el que la escasez ha sido constante durante décadas.
Por último, los que no quieran seguir trabajando para el Estado y tampoco quieran establecerse por su cuenta, pueden pedir trabajo a los cuentapropistas que acaban de recibir permiso para tener empleados, algo que estuvo prohibido hasta ahora.
Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.
El plan pretende que decenas de miles de funcionarios se dirijan hacia sectores productivos en los que hay un gran déficit. De hecho hoy la mayoría del personal de muchas empresas estatales son empleados administrativos.
El sector educativo es uno de los más afectados por la crisis económica. Miles de maestros abandonaron las aulas para dedicarse a actividades mejor pagadas o en las que pudieran "resolver" productos para vender en el mercado negro.
El éxodo fue tal que el sector volvió a las soluciones de los años 60, utilizando "maestros emergentes", es decir jóvenes de 17 años que, sin estar aún graduados, dan clases a adolecentes que son apenas unos años menores que ellos.
En el caso de la agricultura ya se entregaron parcelas a más de 100.000 personas pero aún quedan muchas tierras y ya casi no aparecen voluntarios para ir a trabajar al campo.
El trabajo por cuenta propia podría convertirse en la principal atracción para los cesantes en Cuba, un país donde escasean los obreros calificados y es difícil encontrar un plomero, un carpintero o un afilador de cuchillos.
En el terreno de los servicios, el espacio es enorme y los ingresos de esos trabajadores especializados son mucho mayores que los que paga el Estado. Un zapatero puede ganar cuatro veces más que un médico cirujano.
La escasez de productos también les favorece. En el sector automotriz, por ejemplo, logran muy buenas entradas los que revisten las bandas de freno de las ruedas o fabrican las piezas de goma que utilizan los automóviles.
Entre las nuevas modalidades, se permitirá la creación de brigadas de construcción, lo que sumado a la autorización para levantar, ampliar y reparar las viviendas, abre un enorme espacio para los fabricantes de ladrillos, carpinteros y electricistas, entre otros.

La escasez de productos es tal que se puede vender casi cualquier producto que se fabrique.
En los documentos que están circulando oficiosamente en Cuba se habla de nuevas modalidades, entre ellas la de administrador de transportes públicos, es decir choferes de autobuses y taxis, sobre lo que ya hay alguna experiencia.
El Ministro de Transporte, Cesar Arocha, informó a la prensa que los taxis arrendados tienen una productividad 55 veces mayor que los del Estado.
clic Participe: ¿qué pasa con el modelo cubano?
La otra actividad clave que se autorizará es la de comercializador de productos agrícolas, lo que implica la legalización del intermediario entre el campesino y el consumidor. Un sector que trabajaba en la semi legalidad y al que se le consideraba parásito.
Sin embargo, era una actividad muy reclamada por los campesinos. Ellos tienen la esperanza que estos nuevos cuentapropistas sean más eficientes que "Acopio", el recolector y distribuidor de productos agropecuarios del Estado.
El campesino Jorge Alfonso, presidente de una cooperativa dijo a BBC Mundo que "Acopio" se atrasa en los pagos y tiene unos mecanismos diabólicos que han ocasionado incluso la pérdida de parte de las cosechas.
BBC © 2012 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.
Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.