Última actualización: jueves, 13 de agosto de 2009 - 17:03 GMT

Los miskitos luchan por su independencia

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“Viva la independencia”… ¡Viva!, es el grito que une a los indígenas miskitos de Nicaragua en la ciudad de Puerto Cabezas, en el noreste del país, para proclamar su autonomía.

Se han reunido decenas de miskitos, muchos de ellos ancianos, para explicarle a BBC Mundo las razones que los llevaron a declararse autónomos.

Algunos hablan bien el español, otros saben un poco de inglés y así, nos comunicamos en una reunión improvisada en un centro comunitario de madera bajo un sol de unos cuarenta grados y un nivel de humedad agobiante.

Son decenas de hombres y mujeres, gran parte de ellos ancianos, que han caminado varias horas, desde distintos puntos de la región, para defender su proclama independentista.

“Me dispararon en el brazo”

Choza en la costa de Mosquitos

Esta es la región más pobre de uno de los países más pobres de América Latina.

La reunión comienza con una oración en lengua miskita dicha a ojos cerrados y con el brazo derecho alzado en el aire.

Luego vienen las declaraciones. Una mujer de unos cuarenta años denuncia que un policía le disparó en el brazo durante una manifestación independentista hace algunos meses.

Ahora carga un aparato metálico que le tiene el brazo inmovilizado y una furia en los ojos que la tiene determinada a seguir luchando por lo que ella considera justo.

Uno a uno surgen los reclamos. Uno dice que está cansado de que el Estado nicaragüense les robe los recursos, otra alega que nunca han respetado su cultura, otro que hay que recuperar la “gran miskitia” de tiempos inmemoriales, cuando el hombre no había inventado países, ni había impuesto gobiernos foráneos.

Aislados del mundo

Para llegar por tierra a Puerto Cabezas desde Managua, hay que recorrer más de 20 horas en autobús por zonas selváticas e inaccesibles que mantienen a los miskitos bastante aislados de la capital.

No tiene sentido la independencia. Nicaragua es una sola y no se puede dividir

Yermo Espinoza, alcalde de Puerto Cabezas

Nosotros tomamos una avioneta con capacidad para unos 12 pasajeros que nos dejó rápidamente en una de las zonas más pobres de Nicaragua.

En Puerto Cabezas el desempleo es superior al 80% y la gente sobrevive a duras penas.

La ciudad tiene una ubicación geoestratégica porque está en la ruta de la cocaína que va desde Colombia y Venezuela hacia Estados Unidos.

No es poco frecuente que los narcotraficantes hagan escala en este sitio para recargar combustible o que al ser interceptados por las fuerzas de seguridad suelten los paquetes de droga al mar para no ir a la cárcel.

Así, casi por casualidad, algunas familias van a la búsqueda de estos “paquetes perdidos” que naufragan misteriosamente por la costa atlántica.

Sin embargo, la principal fuente de empleo es la pesca submarina de la langosta, que ha convertido en buzos a la mayor parte de los hombres que viven en esta región.

La movilización de los buzos

Mapa de Nicaragua

Los buzos han protagonizado varias manifestaciones porque las empresas extranjeras que los emplean les están pagando un menor precio por la libra de langosta.

Antes recibían US$4 por la libra y hoy les pagan US$2,18. Pero la demanda laboral no sólo implica el salario, sino que también las condiciones de trabajo.

Ellos denuncian que muchos buzos han quedado parapléjicos porque no cuentan con la capacitación y los equipos que los protejan de sufrir fuertes descompensaciones al momento de subir a la superficie marina.

Y cada vez tienen que internarse a mayores profundidades en busca del recurso marino, que con el paso del tiempo, se ha vuelto más escaso.

La batalla por los recursos

Oscar Hodgson

Quienes abogan por la independencia de Miskitos alegan que todas las naciones tienen derecho a la autodeterminación.

Los miskitos declararon la independencia el 16 de abril de este año en una ceremonia en la que nombraron a su máximo líder, el “wihta tara”, o rey de la comunidad.

Una comunidad de unas 500.000 personas que habitan la costa atlántica de Nicaragua y parte del sur hondureño.

Nombraron un ministro de Defensa, que asegura tener a 20.000 combatientes desarmados pero listos para luchar con flechas si las circunstancias lo ameritan, y un representante legal del Consejo de Ancianos, Oscar Hodgson, que opera como el principal líder del movimiento en términos discursivos y organizacionales.

“Nosotros tenemos muchos recursos que no han sido explotados. Tenemos 38 minas de oro, petróleo, bosques y el paso a través de un canal donde sólo el gobierno de la moskitia puede autorizar la concesión”, dice Hodgson.

Su plan es que empresas externas y otros estados negocien con el nuevo gobierno de la miskitia la explotación de los recursos naturales.

El problema es que hasta ahora nadie los ha reconocido como una nación independiente y su poder negociador se he visto reducido al mínimo.

La respuesta sandinista

BBC Mundo conversó con Yermo Espinoza, el alcalde sandinista de Puerto Cabezas.

Barco amarrado en Puerto Cabezas

Los barcos amarrados a puerto son una muestra del declive de la industria pesquera en esta parte de Nicaragua.

Desde su punto de vista, la declaración de independencia es una reivindicación del Consejo de Ancianos y de la gente mayor que ha visto debilitado su poder dentro de la comunidad.

“No tiene sentido la independencia. Nicaragua es una sola y no se puede dividir” dice Espinoza.

El alcalde reconoce que esta zona de Nicaragua solía estar fuera de las prioridades del gobierno central y explica que efectivamente es una comunidad con una cultura diferente donde viven varios grupos étnicos con su propia visión del mundo.

“Por eso estamos promoviendo, desde la revolución sandinista, la autonomía de las comunidades para que ellos definan su propio sistema educacional y la forma en que quieren gestionar sus recursos”.

Pero Espinoza niega que el gobierno local haya incurrido en acciones represivas contra los independentistas e insiste en la vía del diálogo para superar las diferencias.

Sin embargo, los miskitos ya no creen en promesas oficiales y han decidido seguir adelante con su plan de convencer a inversionistas para que les compren directamente los recursos que hay en la zona, algo que hasta ahora no ha ocurrido y que sigue siendo uno de los principales retos de su revolución independentista.

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