Última actualización: viernes, 29 de mayo de 2009 - 01:15 GMT

Guerra de foros en Caracas

Mario Vargas Llosa

El gobierno de Venezuela acusa a CEDICE de obedecer a intereses de derecha.

Intelectuales latinoamericanos invitados a un foro sobre libertades políticas y económicas manifestaron este jueves preocupación por el rumbo de la política venezolana y de otras naciones latinoamericanas.

Los intelectuales, encabezados por el escritor peruano Mario Vargas Llosa, participaron en un evento con motivo del 25º aniversario del Centro de Divulgación de Conocimiento Económico (CEDICE).

El gobierno acusa a CEDICE de obedecer a intereses de derecha, promovidos y financiados por Estados Unidos.

Para contrarrestar el evento, organizó el suyo propio, denominado "Encuentro de intelectuales frente a la crisis del capitalismo", con la intervención del ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, como expositor central.

Entretanto, varios de los invitados del foro sobre libertades instaron al presidente Hugo Chávez a debatir con ellos en su programa, Aló Presidente, que se transmitirá en modalidad de "teletón" a partir de la noche de este jueves.

En días recientes el presidente venezolano anunció que para celebrar el décimo aniversario de su programa televisivo, conduciría una edición especial que se prolongaría hasta el domingo, "con algunas interrupciones".

Este jueves, Chávez dijo que aceptaría la participación de los intelectuales, pero que los pondría a debatir con los pensadores de su lado del espectro ideológico, mientras que él se sentaba en la audiencia a escuchar.

"Comunismo tropical"

Es inquietante porque se están violando principios básicos de la democracia, que requiere un ambiente de libertad, de respeto para la oposición, para los medios de comunicación

Plinio Apuleyo Mendoza, periodista y escritor colombiano

"(La situación en Venezuela) se reduce a una sola palabra para mí: inquietante", le dijo a BBC Mundo el periodista y escritor colombiano Plinio Apuleyo Mendoza.

"Es inquietante porque se están violando principios básicos de la democracia, que requiere un ambiente de libertad, de respeto para la oposición, para los medios de comunicación. Exige que haya una real división de poderes y que no haya abuso de autoridad, y eso no está ocurriendo en Venezuela", indicó.

En su opinión, el "socialismo del siglo XXI" que propugna el gobierno nacional no es tal, sino "lo que se conoce comúnmente como comunismo, y eso es lo más insólito que se le pueda ofrecer a un país después del fracaso de ese modelo en el siglo XX".

Eso, añadió, replicado por naciones como Bolivia o Ecuador, exige reunir las fuerzas del continente "para cerrarle el paso a ese tipo de populismo que puede evolucionar a una forma tropical de comunismo".

Por su parte, el intelectual y político mexicano Jorge Castañeda le habló a BBC Mundo de una "preocupación por parte de los que seguimos de cerca la situación de los derechos humanos y la democracia" sobre lo que está pasando en Venezuela.

Castañeda señaló que "hay demasiados ejemplos de violación del Estado al régimen jurídico nacional", así como incidentes con determinados portavoces que "no son propios de los venezolanos, sino de todos nosotros".

Sin embargo, el ex canciller mexicano señaló que encontraba a una sociedad civil fortalecida y vigorizada, como demostraba el foro en el que estaba participando.

No es totalitario, por ahora

Hugo Chávez

Aló Presidente se transmitirá en modalidad de "teletón" a partir de la noche de este jueves.

Por su parte, el escritor peruano Mario Vargas Llosa dijo que en Venezuela no hay un sistema totalitario, porque todavía podía realizarse un evento como el del CEDICE - "espacios de libertad que se están encogiendo", dijo- pero que el país se encaminaba hacia el modelo cubano.

El intelectual señaló que le ponía "los pelos de punta" escuchar hablar de la "propiedad social", materia sobre la cual la Asamblea Nacional venezolana está elaborando una ley.

Dijo que en la experiencia peruana del gobierno de Velasco Alvarado eso se había traducido en que "las propiedades no pasaron al pueblo, sino a burócratas". Y retó a los periodistas de los medios oficiales a decirle en qué país de Latinoamérica se había implementado ese modelo con éxito.

Confrontado con los índices positivos de Venezuela en materia de reducción del analfabetismo y atención médica, Vargas Llosa indicó si había logros, "en buena hora".

En su opinión, lo criticable es "pensar que eso se consigue mejor recortando la democracia y las libertades". Además acotó que "si se escarba en las estadísticas, uno encuentra que muchas veces eso está montado sobre la propaganda".

En los pasillos del Hotel Palace, en el este de la ciudad, donde se llevó a cabo el encuentro, se comentaba que el escritor había sido muy cuidadoso en sus expresiones durante el foro y ruedas de prensa. Cabe recordar que portavoces del oficialismo habían advertido que sería expulsado del país si insultaba a Venezuela, sus instituciones o líderes.

Esto, aunado a los procedimientos a los que Vargas Llosa y otros invitados fueron sometidos al llegar al aeropuerto -retención de pasaporte, revisión de equipaje y advertencia de que no podían formular comentarios políticos en su calidad de turistas- acrecentó el interés en el foro, así como la expectativa sobre la posibilidad de que alguno de ellos saliera en forma intempestiva del país, a raíz de un comentario.

El encuentro continúa este viernes, con la intervención del intelectual mexicano Enrique Krauze, entre otros.

En la otra acera

Partidario del gobierno venezolano

Simpatizantes del gobiernose manifestaron contrarios a las ideas emitidas en el foro de CEDICE.

Mientras tanto, literalmente en la acera de enfrente, simpatizantes del gobierno de Hugo Chávez se manifestaban contrarios a los conceptos emitidos en el foro de CEDICE.

Decenas de pro oficialistas se congregaron en la plaza Altamira para un evento cultural de repartición gratuita de libros, cortesía del Ministerio de la Cultura, y actuaciones de artistas de calle.

Ellos no podían oír a los panelistas, pero por las ventanas de la sala de prensa, instalada en el piso 7 del Palace, se dejaban colar las consignas ampliadas por los megáfonos, como que "el capitalismo murió".

Algunos de los voluntarios repartían papelitos que señalaban que quien defiende el capitalismo, "defiende que el poder sea ejercido por la minoría rica y privilegiada" y "quebrar los servicios públicos", entre otros.

En la esquina contraria, algunos manifestantes opositores disfrazados con camisas de fuerza y portando logos del canal de noticias privado Globovisión tomaban turnos con los oficialistas para lanzarse al medio de la calle al primer semáforo rojo, para gritar sus consignas.

Los medios, y en particular la situación de Globovisión -en situación de amenaza de cierre por parte del presidente Hugo Chávez, que lo considera golpista, desestabilizador y terrorista- estuvo en el centro del debate de un lado y de otro.

Unos metros más arriba, en la Casa Rómulo Gallegos, también en Altamira, los invitados del evento paralelo convocado por el gobierno hablaban del papel de los medios de comunicación en detrimento del "proceso" de cambio.

"La prensa venezolana, fundamentalmente los medios de comunicación que responden a intereses capitales, continúan inyectando veneno a los venezolanos, y además siguen promoviendo la violencia ideológica y cultural del país", dijo el escritor colombiano Hernando Calvo Ospina, según la oficial Agencia Bolivariana de Noticias.

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