Yolanda Valery
BBC Mundo, Venezuela
El ex alcalde metropolitano de Caracas (2004-2008), Juan Barreto, fue acusado formalmente este miércoles por el caso de la compra en 2007 de globos aerostáticos -que nunca funcionaron- para la vigilancia de la ciudad vía aérea.

Barreto insistió en que no está siendo juzgado por corrupción. (Foto: cortesía del sitio de internet del gobierno de Venezuela).
El entonces alcalde denunció que había sido timado por la empresa coreana que le vendió tecnología "vieja".
La Fiscalía decidió investigarlo por los delitos de peculado doloso (hurto de caudales del erario) -que implica una pena de 3 a 10 años de prisión-, malversación genérica (uso de dinero público para destinos distintos a los presupuestados) y evasión de licitación.
En declaraciones a la salida de la audiencia, Barreto sólo mencionó el cargo por malversación e insistió en que no está siendo juzgado por corrupción ni "siendo emplazado como culpable".
Rodeado de seguidores que coreaban su nombre, el ex jefe de la región metropolitana dijo sentirse "bastante contento" por el encuentro con las fiscales del caso, del que aseguró haber salido "inspirado".
El talante que mostró este miércoles contrastó con el que lo caracterizó hace dos semanas, cuando recibió la citación del Ministerio Público. Entonces, visiblemente afectado, denunció que querían convertirlo en "el Rosales de la revolución".
Así aludía al ex candidato presidencial Manuel Rosales, sobre quien pesa una orden de captura internacional para presentarse ante los tribunales, que lo juzgan por presuntos delitos de enriquecimiento ilícito. Rosales se encuentra asilado en Perú.
"Ni soy Rosales ni soy Rosito", afirmó Barreto en una rueda de prensa que convocó para defenderse de la acusación.
Barreto, periodista de profesión, fue considerado en su momento como uno de los aliados clave del presidente Hugo Chávez.
El Estado venezolano es serio y todas sus instituciones son serias. La lucha contra la corrupción se desarrolla en todos los escenarios
Giovanni Peña, vicepresidente de la comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional
Pero durante su gestión protagonizó varios incidentes con correligionarios del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), como cuando ordenó expropiar los terrenos del exclusivo sector de La Lagunita. El gobierno nacional rechazó y abortó este plan.
Los votantes le retiraron su confianza al PSUV en las elecciones regionales de 2008. La derrota electoral aquí, a manos del opositor Antonio Ledezma, fue calificada como una de las más importantes reconquistas de la oposición.
Con todo, el anuncio de la imputación de Barreto pareció tomar por sorpresa a portavoces de todos los sectores políticos nacionales, empezando por el involucrado.
Sectores de oposición calificaron el hecho como una "cortina de humo", para hacer creer -según ellos- que las instituciones nacionales sí están luchando contra la corrupción, venga de donde venga, y que no se trata de una cruzada para eliminar políticamente a líderes opositores al presidente Chávez.
La lucha contra la corrupción es una de las tres prioridades definidas por el mandatario venezolano para la etapa que comenzó con la aprobación, en referendo celebrado en febrero pasado, de la reelección ilimitada. Las otras dos son la burocracia y la delincuencia.
El 1 mayo pasado, Chávez reiteró su llamado a todos los funcionarios a combatir la corrupción "esté donde esté, escóndase donde se esconda y enmascárese donde se enmascare".
"El Estado venezolano es serio y todas sus instituciones son serias. La lucha contra la corrupción se desarrolla en todos los escenarios", le dijo a BBC Mundo el vicepresidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, Giovanni Peña.
El caso de Juan Barreto es una forma de buscar chivos expiatorios para justificar algunas cosas
Wilmer Azuaje, congresista opositor
"La institucionalidad venezolana actúa seriamente, acogida a los preceptos constitucionales y acatando todos los principios", reiteró, consultado sobre si las instituciones están en deuda con los venezolanos en materia de investigar y encarcelar a quienes hubieran cometido actos de corrupción.
Agregó que esto estaba demostrado en el hecho de que "tenemos un gobierno diligente, eficiente; en materia de gestión gubernamental, el Estado está haciendo todo lo que tiene y debe para desarrollar una política económica y social eficiente".
Desde su punto de vista, las denuncias tienen que ver "con un objetivo mediático, persiguen un objetivo político y están alejadas de la realidad".
No lo cree así su colega congresista Wilmer Azuaje, ex miembro del PSUV y ahora en la oposición.
Azuaje es autor de una serie de acusaciones contra la familia de Chávez en su natal estado Barinas, pero ahora está siendo investigado por supuesta difamación.
"El caso de Juan Barreto es una forma de buscar chivos expiatorios para justificar algunas cosas. Yo quisiera que el presidente investigara, porque las instituciones están arrodilladas a él. Investiguemos al papá de Chávez (ex gobernador de Barinas), a los hermanos... En estos casos no se ha hecho nada", le indicó el asambleísta a BBC Mundo.
En su opinión, "si es así que la justicia venezolana está buscando un equilibrio, hay que felicitarlo". Pero de momento, considera, lo que está haciendo "es atacar a los alfiles, no a las torres ni a los caballos".
"Van a tratar de comerse a los peces grandes (de la oposición) y del lado de ellos se van a comer a los pequeños", afirmó.
El índice de percepción de corrupción de la organización Transparencia Internacional ubicó a Venezuela en el puesto 158 de un total de 180 países estudiados, es decir, entre las naciones consideradas más corruptas por expertos y sondeos de opinión.
BBC Mundo recopiló algunos de los casos más sonados de corrupción, denunciados o investigados durante los últimos 10 años, a partir de notas de agencias oficiales y periódicos nacionales.
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