La eterna batalla por la música digital

La batalla entre la industria discográfica y la música por internet ha sido larga, sinuosa, y llena de desafíos.
La mayoría de estas empresas ven en la red una amenaza a sus ingresos comerciales. Por otra parte los usuarios consideran que el precio de la música es alto y que las empresas suelen ver más trabas que oportunidades en el mundo digital.
Y mientras tanto proyectos para transmitir, comprar o compartir música por internet van y vienen.
Napster -cuyo creador Sean Parker es caracterizado en la película "La Red Social"- fue uno de ellos. Quizá el primer servicio con millones de usuarios para intercambiar archivos punto a punto (P2P).
Pero su éxito -el intercambio de canciones era gratuito- despertó la ira de las empresas discográficas que demandaron a la empresa y, eventualmente, forzaron al sitio a cerrar sus operaciones.
El legado de Napster, sin embargo, continuó dando pie a un sinnúmero de proyectos similares como Kazaa, LimeWire, eMule, etc y al desarrollo de tecnologías como los torrent que permiten compartir archivos a través de múltiples puntos de acceso.
Las empresas de música ganaron la batalla a Napster, pero no pudieron impedir que crecieran cada vez más métodos en la red para compartir canciones, películas, etcétera.
Hace menos tiempo comenzaron a surgir nuevos proyectos en internet que dan a sus usuarios la posibilidad de escuchar música gratis a través de internet, sin necesidad de descargar archivos, a cambio de una dosis de publicidad.
Si los usuarios no quieren escuchar anuncios, entonces pueden pagar por una suscripción mensual.

Hasta aquí todo suena bien. El problema para Pandora es que a pesar de contar con 80 millones de usuarios la empresa registró pérdidas superiores a los US$300.000 en 2010, por lo que ahora está lanzando una oferta pública a fin de conseguir inversiones.
El servicio, que originalmente llegaba a todo aquél que tuviera una conexión a internet, fue forzado a transmitir únicamente en Estados Unidos, para evitar problemas de licencia.
Por su parte Spotify con sus 10 millones de usuarios y está ganando popularidad, entre otras cosas, porque permite crear listas de reproducción que pueden compartirse por internet enfatizando así la experiencia social del servicio.

Además las celosas empresas del sector imponen a estos -y otros- sitios en internet pagos por derechos de autor por canción o un 25% de sus ganancias, lo que sea más grande. La cifra es considerable si se compara con lo que paga la radio tradicional, la televisión u otros medios.
Es claro que la industria discográfica sigue viendo a internet más como un rival que roba que como un amigo que puede generarle ganancias.
Proyectos como Pandora, Spotify, We7 o Rdio están tratando de -a base de perseverancia- convencerlos de que la red también es negocio.
En el camino, sin embargo, están perdiendo dinero. ¿Podrán resistir?
"Sean" (creador de Napster): "Yo derribé a las companías discográficas con Napster"
"Eduardo" (cofundador de Facebook): "No derribaste a las empresas discográficas. Ellas ganaron".
Película "La Red Social", 2010.
Sigan este blog en Twitter y Facebook.
ComentariosAñada su comentario
Olvidan mencionar GrooveShark cuya popularidad está creciendo como la espuma.
Quéjese de este comentario
Tienes razón Alejandro. Mea culpa. Groove Shark es otro de los sitios de música más populares de la red.
Quéjese de este comentario
La historia de napster, kazaa, emule y las demas, es la imagen del simil que nos expuso un profesor de investigacion de mercados acerca de la similitud de la comunidad 2.0 y los panales de abejas, que mates a una o diez abejas no van a evitar que te piquen cientas de ellas.
Quéjese de este comentario
Es hora que los archivos gráficos y sonoros se estandarizen y sean intercambiables como sucedió con el cine en 35 mm y banda sonora combinado con casseteras de sonido o video que eran facilmente intercambiables --Ya el compact disk y el CD ROM se volvieron más complicados de manipular--Ahora con programas de DISEÑO DIGITAL Y ANIMACIÓN intercambiables se puede manipular inclusive la información de programación visual o programas Office o de gestión --inclusive sistemas operativos llegado el caso--CONSIDERANDO EL NUNCA BIEN PONDERADO CONCEPTO DE MULTIMEDIA---
Quéjese de este comentario
La industria discográfica tiene avanzar al mundo de la tecnología (internet) Es mejor negociar un buen acuerdo con compañías musicales de internet que darle mas rienda suelta a la piratería. En Los Angeles CA, por ejemplo, es fácil comprar el disco de un artista, antes de que salga a la venta, aquí se dice que la piratería financea al terrorismo.
Quéjese de este comentario
Lo que debemos de hacer es boicotear al mercado musical no comprando C.D. ni consumiendo música gratuitamente ON LINE hasta obligar a las partes interesadas a regular y controlar la actividad.Toda vez que abonamos un precio irracional y desproporcionado y/u oimos música gratuitamente por fuera de la ley lo que estamos haciendo es darle oxígeno al sistema que nos oprime.El poder está en nosotros, sólo que nosotros no nos unimos para utilizarlo correctamente.
Quéjese de este comentario