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Beyoncé ganó el Super Bowl

Imagen del Super Bowl

Beyoncé o Joe Flacco... ¿quién fue el/la jugador/a más valioso/a del Super Bowl XLVII?

¿Tiene en claro si usted se tragó el apagón, los avisos publicitarios y los comentarios más o menos disparatados para seguir el juego o para ver el show del intermedio?

El Super Bowl es una de esas tradiciones modernas (la presentan como muy antigua, pero se jugó por primera vez en 1967) que poco a poco extienden su vigencia por todo el mundo, incluso en países donde el fútbol americano apenas es entendido y/o disfrutado.

Para el registro: los Ravens (o Cuervos) de Baltimore vencieron 34-31 a los 49ers' de San Francisco, en Nueva Orleans.

Pero el deporte como tal existió durante muchos años antes de que la televisión inventara el Super Bowl.

Casi precisamente un siglo antes, en 1869, los equipos de las universidades de Rutgers y Princeton jugaron el primer partido, con pelota esférica y una confusa mezcla de las normas del rugby y el fútbol soccer.

Ambigüedad

Es un animal de lo más desconcertante, el Super Bowl. Tiene un pie en la realidad, en el sentimiento popular, y otro en la fantasía, esa papilla tan reconfortante que ofrece la televisión.

El juego en sí tiene sus cosas inquietantes, en particular la violencia, con un número absurdamente elevado de lesiones cerebrales, aderezando el platillo que la televisión sirve a un público ávido de emociones fuertes.

Pero al mismo tiempo, justamente por tratarse de una ocasión auténticamente popular, es capaz de hacerse eco del runrún social más profundo, y en esta ocasión, al menos, hasta pudo desafiar a poderosos intereses políticos.

Antes del comenzar el partido, un coro de niños de la escuela de Sandy Hook, donde un desequilibrado asesinó en diciembre a 26 personas, interpretó America the Beautiful, acompañado por la actriz y cantante Jennifer Hudson, que en 2008 perdió a su madre, su hermano y un sobrino, acribillados a balazos.

Debate político

El debate sobre el control (o descontrol) de armas de fuego es uno de los más enconados en la política estadounidense y los partidarios de la defensa a ultranza del derecho de portar armas, garantizado por la segunda enmienda de la constitución, pusieron el grito en el cielo ante la decisión de invitar al coro.

Dada la acentuada tendencia en Estados Unidos a dar un contenido patriótico (y por eso mucho más trascendente) a los espectáculos deportivos, la actuación del coro de niños tiene una carga política de alcances imprevisibles.

Pero Beyoncé es una garantía para diluir cualquier implicancia política: la chica sólo piensa en ella y su carrera, el interés común es algo ajeno y lejano.

El mes pasado, en la inauguración del segundo periodo del presidente Barack Obama, la cantante no tuvo el menor escrúpulo en mimar la interpretación del himno nacional: el público la escuchó cantar, pero de una grabación previa.

Lo más importante

Los cuervos de Baltimore ganaron su segundo título

La pobre chica no había tenido tiempo de prepararse bien, no había practicado lo suficiente... porque estaba muy ocupada ensayando su espectáculo para la ocasión realmente importante, que era el Super Bowl.

Lo curioso es que los periodistas estadounidenses no prestaron al principio mucha importancia a esto, hasta que fue señalado por corresponsales ingleses.

¿Se dan cuenta? La inauguración presidencial es irrelevante para Beyoncé, cuando está preparando su intervención en el Super Bowl.

Esto es natural, ya que se trata de una cantante, no de una heroína.

Cabe preguntarse si la fórmula de patriotismo/juego deportivo/show musical, típicamente estadounidense, no podría convertirse en un modelo para ocasiones semejantes en otras latitudes.

Otros espectáculos

La fórmula también se aplica en los Juegos Olímpicos, claro.

La inauguración de los Juegos de Londres de 2012 fue una exhibición patriótica de la historia británica, y seguramente los brasileños en 2016 mostrarán escenas y recordarán hechos que los hacen enorgullecerse.

¿No podría ocurrir que, siguiendo las necesidades del negocio televisivo y publicitario, el modelo se extienda a otras manifestaciones deportivas, como la final de la Liga de Campeones Europeos, por ejemplo?

Será difícil, porque carecería de la fuerza unificadora del patriotismo (lo que es patriótico para unos será vendepatria para otros) y hasta del espectáculo musical, porque ¿cómo encontrar a un/a intérprete que llegue por igual a decenas de nacionalidades con tradicionales y culturas muy diferentes?

Siempre quedará el juego deportivo, que es auténticamente internacional.

ComentariosAñada su comentario

  • 1. A las 03:58 PM del 04 Feb 2013, Gustavo Escribió:

    Es muy característico de nuestra época eso de presentar como clásico algo que data de un par de décadas atrás, mi querido don Lalo. En el mundo de la comunicación instantánea y de las cosas fabricadas para ser desechadas , tenemos tradiciones portátiles que se remontan al día anterior. A esa estirpe pertenecen espectáculos como el Super Bowl. Hace poco lei en un artículo que Los Simpson eran parte de la historia de los Estados Unidos: al parecer al autor no le bastaba con incluirlos en una antología de la cultura popular contemporánea. Nada de eso: los puso en el mismo saco junto a Lincoln, F.D Roosvelt, Hemingway o Luther King.
    Pasando a otro punto, resulta cuando menos llamativo que un mensaje contra el uso indiscriminado de las armas tenga lugar en el escenario donde se practica un deporte que le rinde culto a las aberraciones de la testosterona.

  • 2. A las 04:56 PM del 04 Feb 2013, Stefany Escribió:

    Beyoncé demostró cantar a capella el himno y lo hizo extraordinario ( le calló la boca a todos). No es una pobre chica, no me parece que se refieran así a una artista que ha demostrado ser extraordinaria.
    Lamentablemnte ante cualquier situación, la cogerán para atacarla a más no poder, así es la prensa. Investiguen bien, antes de juzgarla.
    Beyoncé, ESTÁ DE VUELTA, duela a quien le duela!

  • 3. A las 11:57 AM del 05 Feb 2013, Jane Escribió:

    Yo solo espero y ruego que ninguna final de Copa del Mundo, Champions League o Copa Libertadores sea convertido en un espectáculo más que deportivo. Ya suficiente tenemos los humanos con pagar canales para ver nuestro deporte favorito, tener que aguantar comentarios fuera de lugar o cosas así como para que encima se nos quiera vender un bodrio de ese calibre. El fútbol no lo soportaría. Tener que interrumpir cada segundo para alguna publicidad es lo que me aleja de ver la NBA o un partido de Baseball o rugby americano, lo siento pero a mi me gusta el deporte fluido.
    Confío en que en nuestro fútbol no se aplique ese merchandising. Con los americanos funciona porque eso es lo que les gusta. Creo que eso no cala en el resto de los habitantes que poblamos el resto del continente americano ni en los europeos.
    Del Super Bowl solo espero el día siguiente para ver en youtube los spots de las películas...
    Saludos

  • 4. A las 01:17 PM del 05 Feb 2013, Raul Fain Binda Escribió:

    Estimados Gustavo, Stefany y Jane,
    -Una paradoja, realmente: crítica al abuso de armas en el reducto del machismo. Gracias por señalarla.
    -Aunque no lo creas, a mí también me gusta Beyoncé.
    -La estructura del Super Bowl sólo se puede dar en una ocasión única, a lo sumo una vez por año. Nadie lo ve, afortunadamente, para ocasiones rutinarias.

  • 5. A las 05:53 PM del 05 Feb 2013, Jose Crespo Escribió:

    Magnífico el titulo, estimado Lalo, me arrancó una sonrisa enorme. Justamente en mi país, un programa deportivo se hizo eco únicamente de la actuación de Beyonce, mostrándonos durante muchos minutos el show. Del partido no vimos ni unos segundos. Cierto, todas las inauguraciones o finales deportivas tienen un trasfondo patriótico, pero lo de EEUU es nauseabundo, empezando por la exhibición de su gigantesca bandera, como si no fuera suficiente verla a menudo en cualquier película, camisetas, gorras y hasta bikinis. Lo único llamativo del futbol americano, son las cifras astronómicas que se pagan por un segundo de publicidad, lo que nos da una idea del tremendo negocio que es. El mejor ejemplo actual de la vieja fórmula “pan y circo” que tanto gusta a una parte de la sociedad. Que el fútbol americano sea un deporte, mejor ni hablar. Cabría preguntarse por qué no tiene arraigo en el resto del mundo.

  • 6. A las 02:27 PM del 06 Feb 2013, Juan Mendoza Escribió:

    Pues esa señora esta muy, pero muy fea. Además se veía muy fachosa, como si no se hubiera bañado. Si es morena, porque luce cabellera de güera descolorida? Que mal se vieron, como si en estados unidos no tuvieran mejores cantantes. Mal, muy mal que saliera esta tipa fea.

  • 7. A las 04:51 PM del 06 Feb 2013, Raul Fain Binda Escribió:

    Estimados José y Juan,
    -El fútbol americano representa en el deporte la excepcionalidad del “ser americano”, en el sentido de que es al mismo tiempo diferente y difícil de exportar. De los grandes deportes originados en ese país, el fútbol es el más extraño a otras nacionalidades. El baloncesto y el béisbol, en cambio, han resultado más universales.
    -Supongo que escribes esto con una sonrisa, un poco en broma, ¿no?

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