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Mourinho a la caza de Moby Dick

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Raúl Fain Binda | 2013-01-14, 12:42

Mourinho en Old Tratdford

José Mourinho estuvo el domingo en Old Trafford, para presenciar el Manchester United 2-1 Liverpool, un reconocimiento crucial para su futuro como entrenador/manager del Real Madrid.

Con La Liga perdida, la moral del equipo debilitada, la prensa en contra, el presidente frío y lejano, las tribunas divididas, la única salida es ganar La Décima, un nuevo trofeo en Liga de Campeones.

Y el próximo compromiso del RM es ante el Manchester United, el 13 de febrero en el Santiago Bernabéu y el 5 de marzo en Old Trafford. Los Diablos Rojos encabezan con una ventaja de siete puntos la Premier League, pero los comentaristas creen que son muy inferiores al equipo de CR7.

Los últimos resultados en La Liga (Osasuna 0-0 Real Madrid, Málaga 1-3 Barcelona) estiraron a 18 puntos la ventaja culé al finalizar la primera rueda, llevando a extremos muy peligrosos la humillación de la afición madridista, una de las más orgullosas (y con razón) del mundo.

La humillación es doble, porque el Atlético de Madrid, que ganó 2-0 al Real Zaragoza, aventaja ahora a sus odiados vecinos por siete puntos y muchos creen que mantendrá esa ventaja hasta el final.

¡Qué caída, qué vergüenza, a quién culpar de esto!

Responsables

Es una responsabilidad compartida por casi todos los protagonistas de esta campaña, desde el presidente Florentino Pérez, a quien ya muchos comparan con el Dr. Fausto, que vendió su alma al diablo a cambio del éxito deportivo, hasta los jugadores; todos... excepto el formidable CR7.

Cristiano Ronaldo, suspendido por acumulación de amarillas, no estuvo en Pamplona. Su ausencia fue particularmente evidente porque el equipo apenas remató a portería, algo que el portugués suele hacer numerosas veces y desde cualquier distancia.

Luego del partido, Mourinho habló con esa serenidad sulfurosa y esa mirada de Basilisco, que reserva para la prensa española: dijo que no tenía nada que reprochar a sus jugadores.

Notable cambio, este, cuando actuaciones anteriores tan infortunadas como la de Pamplona, pero mucho más entusiastas, habían sido castigadas con fuertes críticas por el entrenador portugués.

El Can Cerbero

¡Ah! Pero es que Mourinho lleva sus campañas como operaciones militares, y aquella severidad con el equipo, o un grupo, que resultó improductiva, ha sido reemplazada por el castigo individual.

El rostro de Mourinho en las últimas semanas es un imán para los fotógrafos, que suelen captarlo con parte de su rostro oscurecido, como asomándose desde las puertas del infierno... y dada esta asociación no debería sorprender que la decisión más audaz y tal vez más decisiva de su carrera haya sido el sacrificio del cancerbero del Real Madrid, Iker Casillas.

(Casillas es bastante más atractivo que el Can Cerbero original, custodio de las puertas del infierno en la mitología griega, que tenía tres cabezas y una serpiente como cola.)

Muchos jefes ambiciosos, acorralados por las circunstancias, enfrentan este tipo de decisiones.

La decisión importante, audaz, que despeja el camino para seguir adelante, aunque no permita retroceder...

A por Moby Dick

Esto conlleva ecos de antiguos éxitos, como el cruce del Rubicón (Julio César) y la quema de las naves (Hernán Cortés), pero también de grandes fracasos, como la Operación Barbarroja (Hitler) y, nuestra preferida, cuando el capitán Ahab destruyó el cuadrante de navegación, comprometiendo su futuro y el de sus compañeros del Pequod a la caza de Moby Dick.

¿Está José Mourinho persiguiendo su Moby Dick personal?

Fíjense en las comparaciones que hemos enumerado... La mención del Special One requiere, al parecer, ejemplos tan grandes como su propia autoestima, algo que, por tratarse de una personalidad tan dominante, se cuela hasta las redacciones periodísticas más escépticas.

Una decisión muy pero muy importante, la de sentar en el banquillo a Iker Casillas y poner en su lugar a un suplente, Adán, tan poco preparado como el primer hombre fuera del Paraíso.

Pero el futuro es de los audaces, o eso es lo que se dice en estas circunstancias.

¿General o mariscal?

Mucho se ha discutido sobre los alcances del talento de José Mourinho.

La mayoría de los comentaristas lo cree un conductor genial, un estratega de genio. Otros suponen que no pasa de ser un brillante general de brigada o tal vez un buen general de división, a lo sumo un Murat o un Ney, antes que un Napoleón, con más dotes para lo táctico que lo estratégico.

A estas supuestas limitaciones atribuyen el carácter andariego del caudillo portugués: su estilo de tensión permanente agota a sus hombres, dicen, y cuando él advierte que no puede renovar sus tropas, busca un nuevo mando en otro frente.

Lo curioso es que no haya podido renovar a sus tropas en un club como el Real Madrid, con bolsillos tan profundos. Pero es que sus contrataciones han sido lamentables, con pocas excepciones, y es mucho más extensa la lista de fracasos que la de éxitos entre sus reclutas.

Y ahora, llevado por las circunstancias y su carácter fuerte (compárenlo, si quieren, con el de Hernán Cortés o el del pobre empleado que orina en los zapatos de su jefe), José Mourinho optó por sacudir de las solapas al que identifica como cabecilla del sector rebelde de su plantilla.

Pero la audacia no excluye la sensatez: lo más lógico es suponer que Iker Casillas estará en la portería del Real Madrid cuando llegue Robin Van Persie.

Un gran goleador requiere un gran portero. Mourinho no necesita ser Napoleón para saberlo.

ComentariosAñada su comentario

  • 1. A las 02:50 PM del 14 Ene 2013, Gustavo Escribió:

    Delicioso y agudo texto, mi querido don Lalo. Las alusiones históricas y literarias nos ayudan a recordar que, en esencia, los seres humanos seguimos siendo los mismos de hace cinco mil años. Cambia el entorno y se producen desarrollos tecnológicos capaces de rondar el prodigio, pero la estructura de la sociedad y la mente de los individuos todavía obedecen a pulsiones primarias. En el caso de la figura arquetípica del jefe militar, desde Aquiles a Eishenhower, pasando por Napoleón o T.E Lawrence, el objetivo no es otro que superar al siempre desmesurado ego particular. Lo demás son escenarios y comparsas, como en toda buena tragicomedia digna de ese nombre.

  • 2. A las 05:49 PM del 15 Ene 2013, Jose Crespo Escribió:

    Por donde pasaba el caballo de Atila, la hierba no volvía a crecer, dijo algún cronista de la historia. Y al repasar la trayectoria de Mou, queda esa misma sensación en los campos del futbol. Equipos agotados, desquiciados, y al final totalmente desmotivados por la presión y crispación a las que han sido sometidos por su conductor. Al principio la táctica funciona, pero a la larga se cae estrepitosamente. Ruinas, no hay poso, no queda enseñanza, ni la sensación dulce de las victorias bien logradas. A los que vienen después a reemplazarlo les cuesta un tiempo y mucho esfuerzo volver a reorganizar las tropas. Como al pasto le cuesta brotar de nuevo luego de un incendio arrasador. Es increíble que “el triste que lo contamina todo” (Javier Marías), aunque esté en su peor momento es capaz de generar tanta atención mediática y siga dando trabajo a muchos reporteros (hablo de la prensa en general). Tal vez ese sea su mejor aporte a la historia del deporte. A partir de Mou, el técnico se hace estrella del espectáculo. Todo un hito.

  • 3. A las 11:03 PM del 16 Ene 2013, Jesus Escribió:

    Mou es un tipo de personas con el que muchos hemos chocado alguna vez: los que siempre reclaman para si el merito de las victorias mientras culpan a otros de los fracasos. No se si Hernan Cortes era asi, pero otro de los citados -- y no digo quien para que no me acusen de comparar a Mourinho con el -- sin dudas si lo era. Esto, por supuesto, es mas alla de sus reales o ficticias habilidades como DT.

  • 4. A las 08:35 AM del 17 Ene 2013, javier aguilar franco Escribió:

    preciado Lalo; La figura del entrenador Mourinho, no da para más en el Real Madrid y a pesar que el entrenador no "juega", éste, con los resultados- últimos-obtenidos y su polémico comportamiento que linda con la soberbia/prepotencia,a la larga, está causando estragos en la "Moral" institucional madrilista.La buena marcha de los clubes y demás organizaciones requieren de buenos Lideres y no de vanidosos Ídolos, el paso de Mou por el Real Madrid, lo confirma.No debemos olvidar que el fútbol es una creación cultural(como tantas) a la que hay que proteger por los valores ético-morales que son capaces de irradiar en la sociedad.

  • 5. A las 06:09 PM del 19 Ene 2013, Esteban Escribió:

    Todos los comentarios anteriores olvidan como estaba el RM cuando llegó Mourinho. Tal vez no les haría mal repasar los números del RM cuando llegó Mou, y como estan luego de 2 años. Sí, este año ha sido desastrozo en relación a la Liga, y se podría decir lo mismo del Barcelona el año pasado que no ganó la Liga ni la Champion. El fanatismo desenfrenado y la ceguera colectiva de los seguidos del RM no ven que Mou ha vuelto a poner a su querido club entre los grandes y todos le temen al RM, cuando antes andaba oxidado en la Champion y solo podría ser humillado por el Barcelona sin que nada surte efecto. Hoy RM puede decir que le ganó una Liga al Barcelona más histórico con todo su poderío con su Guardiola, con su Messi y el resto de los enanos. Deberían preguntarse su hubieran logrado eso con otro técnico.

  • 6. A las 05:57 PM del 01 Mar 2013, fogelfors Escribió:

    Muy acertado, descripcion amplia que admite muchas interpretaciones, pero la verdad no deja de retratar la soez del ser humano

    Thanks a lot

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