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Londres y Madrid en el horizonte de Juande Ramos

Raúl Fain Binda | 2007-08-23, 15:54

070823juandeblog432b.jpgJuande Ramos ha hablado con Tottenham Hotspur; Juande Ramos no ha hablado con Tottenham Hotspur: ambas afirmaciones son ciertas. Ramos ha recibido una oferta de Spurs; Ramos no ha recibido una oferta de Spurs: éstas también son ciertas.

Ramos se quedará este año en el Sevilla; Ramos dirigirá el año que viene al Chelsea. Estas dos proposiciones son más ciertas aún que las cuatro anteriores. O acaso salga otra cosa, el Real Madrid, tal vez, que a este paso necesitará un nuevo técnico la temporada que viene.

¿Desconcertado? No debería, porque estamos en la tierra del fútbol, un nuevo mundo de claroscuros, de trascendidos, rumores y zancadillas, donde todos tratan de cambiar baratijas por oro en polvo.

Ramos es un excelente entrenador, que ha ganado con el Sevilla no sé cuántos títulos, cinco, seis, no importa: suficientes para avalar sus méritos.

Spurs es un gran club de Londres
que ha estado muy mal administrado en los últimos 25 años.

Nuestro colega Myles Palmer, un seguidor de Arsenal pero que lamenta la decadencia de Spurs (porque, dice, “los grandes clubes necesitan grandes rivales para mantener la vitalidad”), pasaba revista el otro día a los técnicos que han tenido ambos clubes en los últimos 11 años.

Arsenal ha tenido uno solo desde 1996: Arsene Wenger.

Spurs ha tenido siete: Gerry Francis (1994-1997), Christian Gross (1997-1998), George Graham (1998-2001), Glenn Hoddle (2001-2003), David Platt (2003-2004), Jacques Santini (entre agosto y noviembre de 2004) y Martin Jol (desde noviembre/04 hasta vaya uno a saber cuándo, tal vez mañana).

Y no hablemos de los técnicos anteriores, y los sucesivos propietarios de Spurs, porque llenan un teatro mediano sin dejar espacio para el apuntador.

Todo este movimiento, y los resultados mediocres todos estos años, dicen a gritos que el club de Londres no atraviesa un mal momento, como tantos otros clubes. Ya no es pasajero: es un callo, una úlcera, algo ya crónico.

Los técnicos buenos y afortunados (dos virtudes que muy raramente confluyen en una sola persona) son tan preciosos que los ofrecimientos de trabajo les llueven, como los rezos a un santo particularmente propicio.

Además de bueno y afortunado, Juande Ramos también tendría una chispa de cálculo en su índole, a juzgar por las idas y venidas de los últimos días.

Los desmentidos han estado a la orden del día, pero de la maraña de versiones se puede extraer un cuadro de situación.

Al parecer, Spurs creyó el lunes o el martes que ya tenía el sí de Ramos y entonces despidió a Jol, endulzando la píldora con una indemnización de ocho millones de dólares. No había terminado todavía esa reunión cuando llegó el grito de alarma: no hay acuerdo con Ramos, y entonces se vuelve a hablar con Jol (oye chico, olvida lo que dijimos), exigiéndole terminar la temporada por lo menos en cuarto lugar (las dos últimas el equipo fue quinto), para jugar la Liga de Campeones: de no conseguirlo, adiós compadre.

De modo que Jol está trabajando para un club donde no lo quieren, y para gente que no sabe interpretar las posiciones negociadoras de la gente del fútbol. (Eso, o que no goza del respeto de la gente del fútbol.)

Es natural para un profesional exitoso escuchar las propuestas de gente que promete pagarle millones por su trabajo. De modo que, claro, Ramos habló con los ingleses, aunque más no sea para ver en cuánto se cotizaba en el mercado futbolístico más rico del mundo.

Después vino el malentendido: alguna de las partes (tal vez ambas) mostró la carta equivocada y Spurs se precipitó, porque la relación personal entre Jol y el director deportivo y el presidente del club ya era insostenible.

Ramos no tenía y no tiene intención alguna de alejarse en este momento del Sevilla. Quiere ir al fútbol inglés, por supuesto, para dar satisfacción a su vanidad y a su bolsillo, pero su verdadero objetivo es más ambicioso: quiere reemplazar a José Mourinho en el Chelsea, el año que viene.

Al parecer, Fabio Capello, que tiene amigos en muchos sitios (casi tantos como enemigos), le ha dicho que el propietario del Chelsea lo quiere como próximo técnico.

Juande Ramos quiere ir a un club grande. El Tottenham lo fue y quiere volver a serlo, pero con su historia de incompetencia administrativa sería un riesgo demasiado grande.

En los próximos meses escucharemos de supuestas reuniones de Ramos con enviados del Chelsea y también del Real Madrid, claro, si Schuster no logra ganar jugando bien.

Ramos desmentirá todo, por supuesto. ¿Deberemos creerle?

ComentariosAñada su comentario

  • 1. A las 09:41 AM del 24 Ago 2007, Ricardo S Escribió:

    Y ahora dicen que Capello irá al Tottenham!!! No se puede creer... Juande es bueno, pero habrá que verlo en otro club. Con los técnicos siempre pasa asi: hay que verlos ganando títulos en dos clubes para confirmar su valía.

  • 2. A las 05:01 PM del 24 Ago 2007, Ernesto Cabezas Escribió:

    Capello deberia seguir siendo el tecnico del Madrid. Es increible lo que ha gastado el club con Schuster, y el equipo no sabe como jugar. Es una pena, o un escandalo, segun como se mire.

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